¿Crees en la vida después de la Muerte? ¿Has llegado a tener alguna experiencia cercana a la muerte? Religiones, experiencias de gente común y corriente de todas partes del mundo revelan que esto es una realidad. Aunque hay hipótesis y enfoques científicos que intentan desmentir el fenómeno lo cierto es que cada vez más son los científicos que tienen una mentalidad más abierta sobre el tema. Aunque no pretendemos hacer un análisis exhaustivo sobre el tema-como es nuestra costumbre en éste blog- la idea es acercarnos al mismo con una serie de fuentes que nos pueden invitar a que el llamado más allá, es una realidad más en nuestro multiverso.
¿Qué es o cómo se define el ''más allá'' en pocas palabras?
Numerosas culturas a lo largo de la historia han tratado de definir éste más allá, desde la cultura egipcia hasta la cristiana, todas sin excepción han tenido ésta idea de que después de morir, el alma va a a otra realidad o dimensión. Pero ¿es esto cierto? No es casual que la mayoría de las culturas del mundo hayan coincidido por pura casualidad en ésta maravillosa idea: Hay vida después de la muerte comprobada y comprobable científicamente. El más allá, a grandes rasgos lo podríamos definir como el Otro Lado, otra dimensión o realidad a la que accedemos cuando dejamos el cuerpo físico en esta tercera dimensión. Nuestro espíritu-o alma- sale de nuestro cuerpo de manera definitiva-según los para psicólogos y expertos en viaje astral- y nuestro cordón de plata se rompe por lo que estamos ''libres'' por así decir, de nuestro cuerpo físico para acudir a ése más allá o reino donde se encuentran nuestros familiares, seres queridos, amigos o incluso animales y gente desconocida para nosotros. No obstante ¿hay sólo un más allá o hay varios?
Hay más de un más allá como universos y dimensiones existen.
Nosotros creemos que existen diferentes tipos de más allá-así como concepciones, definiciones y cosmovisiones sobre el tema que tienen las diferentes culturas-. No obstante no se trata de pensar el más allá como un simple concepto teórico o ideología, es sin duda, una realidad al a que accederemos todos sin excepción en el momento en que dejemos este mundo. Para los cientificos de línea dura, las experiencias cercanas a la muerte no son más que alucinaciones provocadas debido a que el cerebro, al momento de morir, comienza a extinguir sus funciones principales, sin embargo, ésta es una explicación parcial y totalmente materialista pues no engloba el ''porqué'' la gente, moribunda o no, ve a familiares fallecidos, tuneles de luz, seres de luz, entre otros fenómenos bastante interesantes y que no son perceptibles para la persona que rodea o ésta en contacto con el o la moribundo. Aquí mostraremos un ejemplo de un científico escéptico que, a partir de una experiencia vivida en carne propia, cambió sus concepciones sobre éste más allá para siempre.
La experiencia de un Neurocirujano.
Eben Alexander, un neurocirujano americano de Harvard, está convencido de que existe el más allá, y no sólo a nivel de una creencia cualquiera, pues nada menos que él sufrió una ECM (o experiencia cercana a la muerte). El era un escéptico que dudaba todo lo relacionado a lo paranormal y al más allá, incluso se dice que no era muy devoto o religioso. Este hombre un día sufrió un derrame cerebral y estuvo en coma durante nada menos que 7 días, aseguró a ver visto a familiares fallecidos además, asegura, que durante ese tiempo:
(...) experimenté algo que aún hoy estoy en proceso de asimilar y comprender. Recorrí una serie de reinos suprafísicos, cada uno más extraordinario que el anterior. Era una persona distinta a la que había sido. Las cosas que había visto y experimentado cuando estuve fuera de mi cuerpo no se disolvieron, como sucede con los sueños y las alucinaciones, sino que se quedaron. Y mientras más tiempo pasaba, más cuenta me daba de que lo que me había ocurrido en la semana que pasé más allá de mi cuerpo físico había reescrito todo lo que yo creía saber respecto a toda la existencia
Como podemos ver, la experiencia, plasmada en un libro titulado ''La prueba del Cielo'' lo transformó completamente. Este doctor ya se sumó a la lista de otros investigadores de la ECM junto con Raymond Moody el cual afirma sobre dicho caso que
'El doctor Eben Alexander es la prueba viviente de que existe vida después de la muerte. Es el caso más asombroso sobre experiencias cercanas a la muerte que he escuchado desde hace más de cuatro décadas estudiando estos fenómenos (Citado en el mismo artículo que incluiremos al final de éste escrito).
He aquí un ejemplo de cómo éstos científicos rompen con el paradigma tradicional cartesiano de la ciencia.
¿Sabias que hay Celebridades que también han tenido experiencias cercanas a la muerte?
Si, y no sólo le sucedió al famoso psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, el cual tuvo una experiencia que cuenta en su libro ''Memorias Sueños y reflexiones''. Jung sufrió un ataque cardíaco en 1944, lo que lo llevó a desprenderse de su cuerpo y a ir hasta el espacio a visualizar la Tierra, el Mar y los Himalayas, también cuenta que llegó a un Templo donde en sus palabras:
Tenía la sensación de que todo se estaba deshaciendo; todo lo que quería o deseaba o pensaba, toda la fantasmagoría de la existencia terrenal, se desplomaba o era despojada de mí, un proceso extremadamente doloroso (citado en una página web que indicaremos al final).
Se dice que Jung, además, pudo ver al médico que lo atendía en una ''forma primordial'' como lo describe en su libro, y regresó a su cuerpo físico para dar dicho mensaje al mundo.
También hay otras celebridades que cuentan sus experiencias de manera resumida y breve expondremos cada caso:
- La actriz Sharon Stone sufrió en 2001 una hemorragia cerebral y comentó que, cuando le estaban realizando una resonancia magnética, vio algo en forma de luz, después vio a seres queridos y amigos que la recibieron. Lamentablemente para su paz espiritual, esta experiencia le duró pocos segundos-o quizá minutos- pues de inmediato regresó a su cuerpo. A raíz de dicha vivencia, la actriz cree sin duda en que existe el más allá pues reporta haber sentido una sensación de bienestar y felicidad por lo que ya no le teme a la muerte pues la considera como un regalo.
- Otro caso que pudimos ver en determinado sitio web fue el de la actriz británica Jane Seymour la cual, durante un rodaje en España, sufrió de Bronquitis, y al inyectarse un antibiótico en una vena, sin querer, sufrió un coma anafiláctico. Ella narra que flotó durante ese momento de su muerte y vio cómo una enfermera trataba de revivirla. Regresó a su cuerpo físico y hoy en día, dicha experiencia le reveló que lo más importante no es la cuestión material, si no pasar tiempo de calidad con los seres queridos y ayudar a los demás. Sin duda, una experiencia muy sobrecogedora.
- Otra actriz que tuvo una experiencia cercana a la muerte fue Elizabeth Taylor la cual, en 1962 durante una cirugía de espalda, sufrió una ECM, pues los médicos la declararon muerta por nada menos que 5 minutos, durante ese tiempo comentó que vio a su ex esposo-fallecido en un accidente automovilístico- ella quería quedarse ahí en ese lugar junto con él pero el esposo la incitó a volver, pues le dijo que aún tenía muchísimas cosas por hacer en éste mundo, por lo que Elizabeth regresó a su cuerpo.
- El comediante y actor Tracy Morgan también sufrió en 2014 una ECM a raíz de un accidente automovilístico afirmó que vio a su padre fallecido el cual le dijo que no estaba aún listo, lo cual lo hizo sentir triste, pero también afirma haber visto y hablado con Dios el cual le comentó que su ''habitación'' aún no estaba lista. A raíz de esa experiencia el hombre cambió totalmente, derrochaba bondad y amor por doquier a todos los seres existentes. Para él ''Nunca vas a ser normal después de pasar por algo así'. No sé muere por unas semanas y vuelves a la normalidad.'' Además, el actor afirma que encontró un estado de Paz permanente en su interior después de dicha experiencia. Interesante ¿cierto?
A manera de Conclusión.
El miedo a la muerte, al final del día, forma parte de el miedo a lo desconocido-como diría Lovecraft-. Pero ¿si cambiáramos nuestra perspectiva desde ya nos ayudaría a vivir la vida tal cual es y disfrutarla sin el temor de que algún día se ''acabará''? ¿Acaso hay que vivir una ECM para darse cuenta de lo valioso que es estar vivo o viva y gozar la vida tal cual es, con su finitud? ¿Qué hay que decir por ejemplo, de algunos científicos o investigadores que intentan revertir a toda costa el proceso-natural y necesario-del envejecimiento, para así atrasar las enfermedades y complicaciones que se vienen en dicho estado, por ejemplo? ¿Qué hay de la gente que trata de extender la vida humana hasta-según creen ellos-más de 200 años? Nosotros, pensamos que todo éstos intentos de la Ciencia Genética y demás derivados nos están hablando de eludir una realidad inevitable en la vida del ser humano: la muerte, pues, en palabras de Ken Wilber ''Cuando rechazamos la muerte, lo que hacemos, realmente, es negarnos a vivir SIN futuro''. Pero ¿qué significa ésta frase de uno de los más destacados teóricos de la psicología transpersonal de todos los tiempos? Significa simplemente que debemos aceptar nuestra naturaleza humana, sabemos que la muerte es parte de ella y no negarla-como nos quieren hacer los mensajes mediáticos de científicos que se jactan de tener la ''fórmula'' secreta para eliminar la muerte. Si, vivir en un regalo y hay que disfrutarlo-idealmente con la mejor salud y actitud que podamos tener-. Sin embargo, creemos que hay que estar en paz con nosotros mismos y en particular para nosotros, los occidentales, el miedo a la muerte es un paradigma el cual históricamente ha venido a configurar la ''idea'' que tenemos de la muerte pero si entendiéramos, junto con los actuales descubrimientos de la física y mecánica cuántica, que nuestra realidad sólo es una de miles y que al morir nuestra esencia, atman o espiritu se irá a ese más allá donde no existirán dolor ni tristeza ni enfermedad, sólo dicha y gozo, creo que nos ayudaría mucho a relajarnos más como nos enseña éste cuento Budista que cita Jorge Bucay:
Había una vez, en la antigua China, tres monjes budistas que viajaban de pueblo en pueblo dentro de su territorio ayudando a la gente a encontrar su iluminación. Tenían su propio método: Todo lo que hacían era llegar a cada ciudad, a cada villa, y dirigirse a la plaza central donde seguramente funcionaba el mercado.Simplemente se paraban entre la gente y empezaban a reír a carcajadas.La gente que pasaba los miraba extrañada, pero ellos igualmente reían y reían. Muchas veces alguien preguntaba:- “¿De qué se ríen?”.Los monjes se quedaban un pequeño rato en silencio... se miraban entre ellos y luego, señalando al que preguntaba y apuntándolo, retomaban su carcajada. Y sucedía siempre el mismo fenómeno: la gente del pueblo, que se empezaba a reunir alrededor de los tres para verlos reír, terminaba contagiándose de sus carcajadas y tornaban a reír tímidamente al principio y desaforadamente al final.Cuentan que al rato de reír, todo el pueblo olvidaba que estaba en el mercado, olvidaba que había venido a comprar y el pueblo entero reía y reía y nada tenía la envergadura suficiente para poder entristecer esa tarde.Cuando el sol se escondía, la gente riendo volvía a sus casas; pero ya no eran los mismos, se habían iluminado. Entonces, los tres monjes tomaban su atado de ropa y partían hacia el próximo pueblo.La fama de los monjes corría por toda China. Algunas poblaciones, cuando se enteraban de la visita de los monjes, se reunían desde la noche anterior en el mercado para esperarlos.Y sucedió un día que, entrando en una ciudad, repentinamente uno de los monjes murió.- “Ahora vamos a ver a los dos que quedan — decían algunos—, vamos a ver si todavía les quedan ganas de reír”...Ese día más y más gente se juntó en la plaza para disfrutar la tristeza de los monjes que reían, o para acompañarlos en el dolor que seguramente iban a sentir.¡Qué sorpresa fue llegar a la plaza y encontrar a los dos monjes, al lado del cuerpo muerto de su compañero... riendo a carcajadas! Señalaban al muerto, se miraban entre sí y seguían riendo.“El dolor los ha enloquecido —dijeron los pobladores—. Reír por reír está bien, pero esto es demasiado, hay aquí un hombre muerto, no hay razón para reír”.Los monjes, que reían, dijeron entre carcajadas:- “Ustedes no entienden... él ganó... él ganó...”, y siguieron riendo.La gente del pueblo se miraba, nadie entendía. Los monjes continuaron diciendo con risa contenida:“Viniendo hacia aquí hicimos una apuesta... sobre quién moriría primero... Mi compañero y yo decíamos que era mi turno... porque soy mucho mayor que ellos dos, pero él... él decía que él... iba a ser el elegido... y ganó ¿entienden?... él ganó...”Y una nueva andanada de carcajadas los invadió.“Definitivamente han enloquecido —dijeron todos—. Debemos ocuparnos nosotros del funeral, estos dos están perdidos”.Así, algunos se acercaron a levantar el cuerpo para lavarlo y perfumarlo antes de quemarlo en la pira funeraria como era la costumbre en esos tiempos y en ese lugar.“¡No lo toquen! —gritaron los monjes sin parar de reír—. No lo toquen... tenemos una carta de él... él quería que en cuanto muriera hicieran la pira y lo quemaran así... tal como está... tenemos todo escrito... y él ganó... él ganó”.Los monjes reían solos entre la consternación general. El alcalde del pueblo tomó la nota, confirmó el último deseo del muerto e hizo los arreglos para cumplirlo. Todos los habitantes trajeron ramas y troncos para levantar la pira mientras los monjes los veían ir y venir y se reían de ellos.Cuando la hoguera estuvo lista, entre todos levantaron del suelo el cuerpo sin vida del monje y lo alzaron hasta el tope de la montaña de ramas reunidas en la plaza. El alcalde dijo una o dos palabras que nadie escuchó y encendió el fuego. Algunos pocos lagrimeaban en silencio, los monjes se desternillaban de la risa.Y de pronto, algo extraño sucedió. Del cuerpo que se quemaba salió una estela de luz amarilla en dirección al cielo y explotó en el aire con un ruido ensordecedor. Después, otros cometas luminosos llenaron de luz el cuerpo que se quemaba, bombas de estruendo hacían subir los destellos hasta el cielo y la pira se transformó en un increíble espectáculo de luces que subían y giraban y cambiaban de colores y de sonidos espectaculares que acompañaban cada destello. Y los dos monjes aplaudían y reían y gritaban:“¡Bravo...Bravo...!”Y entonces sucedió. Primero los niños, luego los jóvenes y después los ancianos, empezaron a reír y a aplaudir. El resto del pueblo quiso resistir y chistar a los que reían, pero al poco tiempo todos reían a carcajadas.El pueblo, una vez más, se había iluminado.Por alguna razón desconocida, el monje que reía sabía que su fin se acercaba y, antes de morir, escondió entre sus ropas montones de fuegos artificiales para que explotaran en la pira, su última jugada, una burla a la muerte y al dolor, la última enseñanza del maestro budista:La vida no finaliza, la vida sólo nace una y otra vez.Y el pueblo iluminado... reía y reía.
Gracias por Leer.
Nota: Me encantaría leer si tú o alguna persona que conoces ha tenido alguna experiencia cercana a la muerte que le hizo cambiar sus actitudes respecto a la manera en que él o ella ahora ve la muerte.
Fuentes Citadas de Sitios Web:
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-03-06/el-cirujano-que-afirma-que-hay-vida-tras-la-muerte-explica-el-mapa-del-todo_722742/ ( de ésta página extrajimos las citas mencionadas en el texto).
https://es.theepochtimes.com/celebridades-de-hollywood-comparten-sus-experiencias-de-vida-mas-alla-de-la-vida_442849.html ( de aquí también extrajimos la información relatada).
http://blocjoanpi.blogspot.com/2013/09/los-tres-monjes-jorge-bucay.html (de aquí extrajimos el texto del cuento citado, sin embargo lo puedes encontrar en el libro Hojas de Ruta de Jorge Bucay editado por Océano).
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