viernes, 25 de octubre de 2019

El charro Negro-Leyenda.

¿Has escuchado hablar de el Charro Negro? ¿te los has topado alguna vez? Pues bien, ésta leyenda muy popular en México nos habla acerca de éste ente, vestido de charro que viene acompañado de un caballo negro, a éste enigmático personaje se le relaciona con  un ente malvado, demoníaco e incluso, se dice que es la representación del mismísimo Diablo pero ¿qué tan cierto es ésta leyenda?  La intención de éste breve escrito es analizar en sí la leyenda de éste ser y sus-posibles- avistamientos. 

¿De donde surge la leyenda?


Sobretodo se sabe que de medios rurales durante la noche.  Hay versiones que afirman que alguna vez se trató de un ser humano que, debido a su  avaricia y ambición fue castigado a recolectar almas inmundas para el Diablo, hay otras versiones aseguran que se  trata del mismo demonio en forma de charro,  y otras más, dicen que es un espectro, en cualquier caso no se sabe cómo ni de dónde exactamente surgió la leyenda de éste ser. Se cree  que muy probablemente su leyenda inició en la época de la colonia sin embargo no está 100% asegurado. 

¿En qué lugares aparece?

Algunas fuentes mencionan que aparece en ciertos estados de la República Mexicana como Hidalgo, Zacatecas, Toluca,  Puebla, Veracruz, entre otros, y que también, por relatos de la misma gente, se dice que se aparece más en zonas rurales, pues se sabe que el campo es uno de los lugares más afín para éste caballero negro andando en su caballo. No obstante, se cree que también en la ciudad de México ha aparecido aunque no es muy común su avista miento en dicha ciudad.

La misión del Charro Negro Según diversas versiones acorde a diferentes Estados de la República Mexicana.

De acuerdo a diversas fuentes consultadas, se cree que éste ser aparece para recolectar almas que tengan algún tipo de vicio, como por ejemplo, la avaricia o la ambición excesiva, para llevarlas consigo al infierno o al purgatorio-según la versión de la historia-. Generalmente suele aparecer a caminantes solitarios por parajes rurales, si el susodicho es un hombre, el charro negro lo saludará y le  ofrecerá una bolsa llena de dinero pero ¡ay de aquél que acepte su propuesta! Pues se dice que en caso de que se acepte su oferta, se llevará el alma del desdichado o incluso, éste tomará el lugar del charro para vagar por toda la eternidad. Si la  persona con la que se topa éste diabólico ser es una mujer, la tratará de seducir y de invitarla a que se monte en su corcel.  Si ella acepta su propuesta, la llevará consigo arrastrándola al infierno o al purgatorio.

Pero no sólo aparece éste ser con la intención de ofrecer  dinero o seducir damas solitarias, si no también se dice que en ciertos estados  como Pachuca, por ejemplo, aparecía con el fin de cobrar a quien haya solicitado sus favores para obtener cuantiosas ganancias de la noche a la mañana, pero ¿cuál era ese pago que tenía que liquidar el deudor o deudora en cuestión? Nada menos que  un hijo en forma de serpiente la cual, se dice que aparecería en las más dantescas pesadidllas que pudieran sufrir los desdichados para que ésta les recordara su deuda con éste ente. Otras versiones afirman que el pago  sería el alma misma de l deudor(a) nada agradable para solicitar su ''ayuda'' ¿cierto?

En Puebla se cuenta que éste ser se hace pasar como pasajero para taxistas nocturnos. los cuales lo recogen  y éste se sube  para''desaparecer en mitad del trayecto sin siquiera abrir la puerta, en medio de una terrible carcajada. '' En éstos casos, los taxistas se llevan un tremendo susto pero nada más (que no es poco para alguien acostumbrado a trabajar  un taxi en turnos  nocturnos).

¿Cómo surgió el Charro Negro como Ente?

Según la leyenda , se cree que el Charro Negro era una persona de origen humilde la cual gustaba vestirse como charro, pero el dinero no le alcanzaba y sus padres  no accedían a apoyarle con dichos gustos. Cuando sus padres fallecieron, el charro intentó trabajar muy duro para poderse comprar muchas cosas que le permitieran vivir mejor-aparte de accesorios de charro-. No obstante no podía alcanzarle ese dinero, entonces, un día, desesperado por su situación precaria, decidió hacer un pacto con el Diablo le solicitó sus favores para obtener riquezas ilimitadas, Satanás aceptó pero  como es bien sabido en sus pactos, solicitó el alma de éste caballero  como pago por darle la vida que él quería-económicamente hablando-. El charro accedió y entonces de la noche a la mañana fue inmensamente rico, como todo avaricioso, derrochaba su dinero en mujeres, alcohol y diversiones, incluso se dice que compró una gran hacienda para sí mismo. Sin embargo, su hora se acercaba.  El diablo se le apareció recordándole la deuda que tenía con él, éste, temeroso, decidió poner cruces en toda su Hacienda para evitar la entrada del  maligno sin embargo, no fue suficiente, ya no podía disfrutar más pues sabía que tarde o temprano el demonio vendría por él así que agarró un caballo que tenía, un par de monedas y salió huyendo del lugar sin embargo, a mitad del camino ¡se encontró con satanás!, el cual, sabiendo de antemano que dicho hombre huiría para no pagar su deuda,  decidió maldecirlo a él junto con su caballo para vagar por toda la eternidad y fungir como el ''cobrador'' de todos aquellos deudores que  tuvieron algún trato con él.  La bolsa de monedas que traia él se convertiría en el único medio para hacer que su maldición terminara pero ésto siempre y cuando alguno de sus deudores le aceptará la oferta.

Impresionante Relato sobre éste Ser


En la web existen muchos testimonios que dan fe sobre el encuentro real con éste personaje, no obstante, seleccioné uno que aparece en la web por  su contenido espeluznante el cual transcribo  a continuación:

Tenía 9 años de edad, me encontraba de visita en el rancho de la familia de mi mamá cerca de la comunidad de la Joya por motivo del día de muertos como era costumbre.

Por la mañana, mi mamá y mis tíos estaban comprando las ofrendas que se llevarían al panteón, mientras tanto mis primos y yo jugábamos en ese hermoso rancho, dando ‪las tres de la tarde‬ mi familia salió con rumbo al panteón, pero mis primos y yo preferíamos no ir ese año, y quisimos quedarnos a jugar.

Todo marchaba tranquilo hasta que comenzamos a escuchar unas misteriosas pisadas dentro de la casa, pensábamos que alguno de mis tíos se había quedado, y no nos habíamos dado cuenta, pero para quitarnos de dudas decidimos entrar, buscamos por toda la casa, hasta preguntamos si alguien estaba en la casa, pero nadie contestó.

La casa estaba completamente sola, de pronto, saltamos de miedo al escuchar un gran estruendo que provenía de la cocina, debido a la curiosidad de nuestra infancia corrimos a ver qué pasaba, sin embargo no había nada solo tres cacerolas en el suelo.

Comenzamos a reír del susto que nos habíamos llevado, cuando de pronto, un pedazo de la esquina del fogón que se tenía en la cocina se cayó como si alguien lo hubiera arrancado y por si fuera poco del interior salía una enorme llamarada, en ese instante salimos corriendo de miedo, estábamos tan asustados que nos dirigimos al pórtico y ahí nos encerramos hasta que llegara alguien.
Más tarde, cuándo llegaron los tíos y mis padres les contamos inmediatamente lo que había sucedido, Solo rieron y trataron de tranquilizarnos. A la mañana siguiente mi familia y yo partimos de regreso a la ciudad.

Me había olvidado de lo ocurrido y todo seguía normal, regresamos al rancho al siguiente mes por motivo de las fiestas de diciembre, pero ese año era un poco distinto debido a que era el tercer aniversario luctuoso de mí tío abuelo Chema.

Todos la estábamos pasando muy bien, hasta que al llegar la noche, después de los rezos, sin previo aviso la luz se fue, quedando únicamente la luz de las veladoras, mis primos y yo estábamos asustados y para tranquilizarnos nos mandaron a dormir.
Mientras todos dormían yo no podía conciliar el sueño, ya eran las 2 de madrugada y yo sin seguir dormir, cerré mis ojos y todo estaba muy callado, no había ni un solo sonido hasta que a lo lejos escuché unas pisadas fuertes dentro de la casa, como si alguien estuviera caminando con botas, las pisadas parecían provenir de la sala.

En ese entonces lo que dividía el cuarto de la sala era solo una cortina que colgaba en el marco en donde debía ir la puerta, dejaba un espacio de 30 cm entre el final de la cortina y el piso, decidí ver quien de mis tíos era el que hacía las pisadas, así que me senté en la cama y me quede viendo fijamente ese espacio de la cortina y el piso, hasta que aparecieron unas botas negras que se detuvieron de golpe frente a la cortina, como si alguien supiera que estaba despierto.

Se quedó parado ahí unos minutos y yo me estaba asustando, me fui nuevamente a la cama viendo fijamente hacia la cortina, y digo en voz baja y cortada de miedo: “quien está ahí?”, aquella escalofriante figura que se veía a través de las cortina comenzó a moverse flexionándose lentamente hasta dejar sobre el piso un gran sombrero de charro.

Comencé a temblar de miedo, no podía moverme ni gritar, me sentía paralizado, nunca había sentido tanto terror en mi vida, al flexionarse completamente se veía unos escalofriantes ojos rojos como el fuego, estaba aterrado, trataba de gritarles a mis padres o a mis primos que estaban justo a lado mío, pero era inútil, no podía hacer nada.

Aquella silueta comenzó a quitarse algo de la cara, como un pañuelo que le cubría gran parte de la cara, al hacerlo, mi miedo aumentó con más intensidad al ver que lo que el pañuelo cubría no era una cara sino un cráneo completamente quemado.

El cráneo parecía estar emitiendo humo, este charro quemado se levanta, mueve la cortina y entra al cuarto, lo único que puede hacer es taparme con las cobijas hasta la cabeza y comencé a rezar.

En ese instante escuchó una voz completamente oscura y tenebrosa, nunca olvidare lo que me dijo:

– Nunca cuestiones sobre la existencia de los espíritus, menos en el día que podemos entrar a tu mundo.

Yo seguía tapado y mis dedos estaban tensos sosteniendo fuertemente las sabanas, el ambiente se sentía muy caliente, lo único que pude preguntarle con mi voz cortada es -¿quién eres?- a lo que él respondió -Soy el Charro que todos buscan para pedir favores, pero que huyen de él a la hora de cobrar, si no quieres ver a tu familia sufrir no me invoques mucho menos me pidas algo, porque yo me cobro con tu alma.

De pronto se escuchó un silencio absoluto, no quería averiguar si ya se había ido, solo recuerdo cerrar mis ojos, quede desvanecido, como si hubiera desmayado de la impresión, al abrirlos mis ojos ya era de día.

Mis primos y familia ya estaban despiertos por lo que les platiqué todo, desde ese entonces nunca más volví a ver a ese charro, varios familiares aseguran que era el charro negro, otros que era el mismo demonio, pero nunca lo quise averiguar.

Aquella noche me dejó marcado, a partir de ese momento siento un Deja Vu de manera seguida, escuchó voces en la calle que llaman mi nombre. Me pregunto si serán los espíritus que aquel charro negro me dijo que nunca ignorara.


¿Y tú, te has topado con éste ser? Déjame tus comentarios al respecto, me encantaría leerlos.

¡Gracias por Leer!

Fuentes consultadas de la Web:
https://elportaldelmiedo.com/el-charro-negro/ Tomé el relato de éste sitio web.

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