sábado, 5 de diciembre de 2020

Los Seres del Mundo Astral de Acuerdo a Leadbeater

Continuando con el tema del Mundo Astral que nos plantea Charles Leadbeater, en este apartado haremos un breve recorrido por los seres que se encuentran en este plano. En la entrada pasada, comentamos acerca de la definición y descripción que otorga este autor del llamado Mundo Astral. Ahora revisaremos el punto de vista de dicho autor sobre los habitantes del mundo astral.


Habitantes del Mundo Astral de acuerdo a Leadbeater.

Según Leadbeater, hay varios habitantes del mundo astral tanto humanos como no humanos. Los primeros  se subdividen en habitantes vivos que realizan viajes astrales y habitantes muertos o desencarnados, despojados de su vehículo físico. Pero no solamente existen desencarnados y viajeros astrales humanos, si no también hay seres elementales, del bajo astral y seres que el autor denomina como ''artificiales''. Pasemos a analizar cada uno de estos subgrupos.

Los Habitantes Humanos tanto vivos como Muertos.

De acuerdo a Leadbeater, los seres humanos del plano astral que están aún encarnados en la tierra, es decir, que siguen vivos pero tienen la capacidad de desdoblarse hacia este plano, se subidviden en 4 tipos:

1- El Adepto y sus discípulos. Según el autor, esta clase se refiere a estudiantes de ocultismo o bien, aspirantes a obtener maestría del desenvolvimiento del mundo astral mediante la guia de un maestro con experiencia en el  desenvolvimiento de este plano.  Dice Leadbeater que usan más el cuerpo mental que el astral. Sin embargo tiene la particularidad de que se puede trasladar del plano mental al astral y viceversa.

2-El psiquico desarrollado sin guia de algun maestro. Este tipo de viajero, según el autor mencionado, puede nacer con capacidades psiquicas que le permitan desdoblarse facilmente en el astral, sin embargo,  a pesar de ello, es muy posible que no tenga un buen desenvolvimiento entre los diferentes subplanos del mundo astral por falta de práctica o de guía de un maestro experimentado ya que le falta desarrollar su capacidad para movilizarse en el cuerpo mental.

3-El individuo Vulgar-  Pertenecen a esta categoría aquellas personas que según, Leadbeateer, no han desarrollado sus capacidad psiquicas y más que desenvolverse en el mundo astral con soltura, lo que sucede es que sólo logran un desdoblamiento inconsciente. Sin embargo, mediante una guía de un maestro de sabiduría sobre estos temas, podria lograr a fortalecer y desarrollar su cuerpo astral. 

4- Los Magos Negros y sus discipulos- Pueden entrar todos aquellos practicantes de brujeria negativa o bien, también entran magos blancos. Leadbeater menciona como ejemplo a los que practican el Vudú,  los dugpas y según él ''los curanderos y hechiceros de muchas tribus salvajes''.

Habitantes Desencarnados

Leadbeater menciona varias clases de humanos desencarnados  o despojados de su vehículo físico, como es mucha la información que él desarrolla sobre el tema  en su libro ''El Plano Astral'', vamos a intentar condensarlo lo más concreto posible, él habla de 9 sub tipos siguientes :

1-El Nirmanakaya-  Según el glosario de teosofía, esta clase de desencarnado  ''Es aquel que ha purificado todo su ser de un modo tal, que ha llegado a sobreponerse a la divina ilusión de un devachanî (habitante del Devachan). Tal adepto permanece en el plano astral (invisible) relacionado con nuestra tierra, y desde entonces obra y vive en posesión de todos sus principios, a excepción del Kâma-rûpa y del cuerpo físico.'' Es la clase más excepcional que se puede encontrar en el mundo astral, según Leadbeater.

2-Aquellos que esperan su reencarnación. Aunque infrecuente, pero existen ''No es el discípulo en espera de reencarnación una entidad muy frecuente en el mundo astral, pero se le encuentra ocasionalmente y por esto forma una de las nueve clases. Sin duda que según adelante la evolución humana y mayor número de individuos vayan entrando en el Sendero de Santidad, será más numerosa esta clase. (Leadbeater, 1896, p.17).

3-Hombre Ordinario después de la muerte-  Pertenecen a esta clase practicamente cualquier desencarnado que puede permanecer en el primer subplano astral por horas, días o incluso centenares de años. Todo esto dependiendo de la conducta y acciones que haya tenido en vida aquella persona que recién desencarna.  Leadbeater menciona algo interesante sobre este tipo: ''Todo ser humano ha de pasar después de la muerte física por todos los subplanos del astral en su camino hacia el mundo celeste, aunque no se sigue de ello que haya de ser conciente en todos ellos. Así como es necesario que el cuerpo físico contenga en su constitución materia sólida, líquida, gaseosa y etérica, así también es indispensable que el cuerpo astral contenga partículas de todos los grados de materia astral, aunque las proporciones varían muchísimo en los diferentes casos''. (Leadbeater, 1896, p.17). También entran aquí todos aquellos espiritus de desencarnados que intentan comunicarse con el mundo de los vivos por una u otra razón, ya sea a través de un medium  o por fenómenos poltergeist.

4-La Sombra- La proporción de materia astral y materia mental inferior contenidas en el desechado cuerpo depende del grado en que la mente inferior se ha entretejido con las pasiones siniestras y bajos deseos. La combinación de ambas clases de materia es tan fuerte, que al pasar el desechado cuerpo por los subplanos del astral no puede separarse la parte mental. Así se pone en existencia una temporánea entidad llamada “La Sombra”, que no es en modo alguno el Ego o verdadero ser humano, que pasó al mundo celeste; pero que, no obstante, ofrece la misma apariencia de la personalidad que tuvo en la tierra, y conserva su memoria y sus extremas características hasta el punto de que se puede confundir con la entidad real como en efecto suele confundirse en las sesiones espiritistas13.
Desde luego que esta sombra no es capaz de personificación en el sentido de atribuirle conciencia; pero sus reminiscencias simulan la verdadera entidad y cabe suponer el horror de los parientes y amigos del desencarnado si supieran que la pretendida manifestación del ser querido no es más que un inanimado manojo de sus inferiores cualidades.
La duración de la sombra varía según la cantidad de materia mental que contiene, y como está en continuo proceso de desintegración, van debilitándose sus vibraciones, aunque por sintonización puede comunicarse substrayendo algo de la materia mental del médium que le sirve de instrumento. También por sintonización es capaz la sombra de que la afecten todas las corrientes malignas y por su propia índole es incapaz de responder a las corrientes armónicas. Por esta circunstancia se presta fácilmente a que la manejen en su provecho los magos negros de inferior categoría. Al desintegrarse la sombra, la materia mental que contuvo se entrefunde con la masa del plano mental sin pasar a formar parte del cuerpo mental de ningún individuo. (Leadbeater, 1896, pp-22-23}).

5-Cascarones Astrales y Etereos- Pertenecen a esta clase los restos de poca materia astral, es decir, cadaveres astrales que están por desintegrarse. Pues carece completamente del llamado cuerpo mental.  También menciona Leadbeater que hay un cascarón ''etéreo'' según él ''El cascarón etéreo carece asimismo de conciencia e inteligencia, aunque a veces, en determinadas circunstancias, se puede galvanizar en una horrible forma de vida temporánea, por influencia de los repugnantes ritos y ceremonias de la más abominable y nefanda especie de magia negra.'' (Leadbeater, 1896, p.24).

6-CascaronesVitalizados-''...sólo es el despojo insensible y pasivo del cuerpo astral de una entidad humana, aunque está vitalizado por el artificial elemental que lo anima, como creación de los malos pensamientos del hombre14. Trataremos de él más detenidamente al estudiar las entidades ficticias. Entre tanto sólo diremos que es a manera de un demonio tentador, de una maligna entidad cuya maligna influencia sólo está limitada por el alcance de su poder, y como la sombra, sirve de instrumento a las más abyectas modalidades de magia negra.'' (Leadbeater 1896, p.24).

7- Los Suicidas y vícitmas de accidentes- Aquí Leadbeater, nos hace una observación, según él cuando un suicida  o vícitma de accidente que gozaba de perfecto estado de salud  ´fisica, llega al plano astral,  en unas condiciones muy distintas a los que fallecen por enfermedad o vejes.  Pues en estos últimos el desapego hacia todo deseo mundano  que se pega a su cuerpo astral en forma de partículas,  va desapareciendo completamente, logrando así que el individuo que fallece por vejes o enfermedad, ascienda en automático  en el cuarto,  quinto o sexto subplano ya que su ' reordamiento ha sido gradual y sin brusquedad. No sucede así con el caso de los Suicidas o vícitmas de accidentes, pues de acuerdo a nuestro autor:

 ...en el caso de muerte repentina por accidente o suicidio fulminante, el individuo no ha tenido tiempo de predisponerse a la muerte, y la violenta separación del Ego del cuerpo físico se ha comparado acertadamente al brusco arranque del hueso de una fruta verde. El cuerpo astral contiene todavía muchas partículas groseras, y en consecuencia el individuo desencarnado se encuentra al morir en el séptimo subplano del astral. Sin embargo, los que mueren de accidentes y han observado durante toda su vida recta y noble conducta, no tienen tendencia al séptimo subplano, y por lo tanto pasan el tiempo que han de permanecer allí, según dice una primitiva carta sobre el asunto, “en feliz ignorancia y completo olvido, o en un estado de tranquila somnolencia henchida de rosados ensueños”
Por el contrario, si el individuo muerto violentamente fue en vida egoísta, cruel y lujurioso, se encontrará en el séptimo subplano del mundo astral, e inflamado por sus siniestras e indomadas pasiones, arriesga convertirse en maligna y terrible entidad, mas como ya no tiene cuerpo físico por cuyo medio satisfacer sus groseros apetitos, se vale del de un médium o de una persona de frágil voluntad y muy sensitiva a la que pueda obsesionar, de suerte que se deleita en la práctica de todos los artificios ilusorios que aquel subplano pone a su disposición para inducir a los incautos vivientes en el mundo físico a cometer los excesos que tan funestos le fueron.
De la misma carta aludida entresacamos el siguiente pasaje referente a dichas entidades: “Estos son los pisacas, los demonios íncubos y súcubos mencionados por los escritores medievales, demonios de la lujuria y de la gula, de la avaricia y de la crueldad, de la astucia y la hechicería que inducen a sus víctimas a cometer horribles acciones y se huelgan en la comisión”.
A esta clase pertenecen los demonios tentadores a que aluden las religiones; pero su poder se estrella contra el broquel de una mente pura, un ánimo noble y una conducta impecable de alta espiritualidad, pues nada pueden contra un viviente en el mundo físico, a menos que haya alimentado los vicios que la entidad obsesionante trata de intensificar.(...)La situación del suicida es más complicada porque su acto menoscaba enormemente el poder del Ego de llevarse consigo los principios inferiores, y por lo tanto lo expone a múltiples y ulteriores peligros; pero se ha de considerar que el suicidio admite muchos grados, desde el moralmente intachable de Sócrates y Séneca, hasta el nefando crimen del malvado que se quita la vida para eludir las consecuencias de sus viles fechorías. (Leadbeater, 1896, pp. 25-26).


8-Vampiros y Lobos- Si, aunque parezca dificil de creer, para la Teosofía y Leadbeater estas entedidas existen en el mundo astral. Leadbater lo explica por extenso en las siguiente cita:

Los lectores de las obras teosóficas se darán cuenta de la posibilidad de que un hombre haya sido en vida tan abyecto y degradado, tan brutalmente egoísta, que su cuerpo mental inferior esté empapado de sus pasionales deseos y se separe del Ego. Algunos ocultistas suponen que este caso es más frecuente de los que parece y que se encuentran numerosas de estas formas desalmadas; pero afortunadamente no es cierta tal suposición. Para llegar al grado de abyección correspondiente al profundo hundimiento de la maldad que acarrea la pérdida de la personalidad y la debilitación de la evolucionante individualidad, sería necesario que le hombre sofocara todo vislumbre de inegoísmo o de espiritualidad sin el más mínimo punto de contrición redentora; y cuando advertimos que aun en los individuos más viles hallamos algo no enteramente malo, hemos de convenir en que están en exigua minoría las personalidades abandonadas por el Ego. Sin embargo, aunque pocas, las hay, y de ellas provienen los cada vez más raros vampiros.

La abandonada personalidad, incapaz de permanecer en el plano astral, se verá irresistiblemente arrastrada en plena conciencia a “su propio lugar”, a la misteriosa octava esfera, donde se desintegra después de pasar por experiencias que vale más no describir. Pero si el hombre murió por suicidio y sabe algo de magia negra, puede en determinada circunstancia eludir tan horrible destino por la lívida existencia del vampiro. Como quiera que no puede ir a la octava esfera hasta la desintegración del cuerpo físico, lo mantiene en una especie de catalepsia por el horrible medio de transfundirle la sangre substraída de otros seres humanos por medio de su semimaterializado cuerpo astral, y así demora su final destino mediante la perpetración de numerosos asesinatos. Contra ello hay el remedio de exhumar y quemar el cadáver para privar al vampiro de su punto de apoyo. Al abrir la sepultura, el cadáver suele aparecer todavía incorrupto, como si estuviese fresco y lozano, y el ataúd está en muchos casos lleno de sangre. En los países donde prevalece la costumbre de incineración del cadáver en el horno crematorio es imposible esta especie de vampirismo.

El lobo, aunque igualmente horrible que el vampiro, resulta de un karma algo diferente, y en rigor debiera incluirse entre los habitantes vivientes en el mundo físico que visitan el plano astral, pues siempre se manifiesta por vez primera el lobo durante la vida física del hombre, y su pone invariablemente el conocimiento de la magia negra para ser capaz de proyectar el cuerpo astral.

Cuando por arte mágica de negra índole, proyecta así el cuerpo astral un hombre refinadamente cruel y malvado, es posible que se apodere de él otra entidad astral y lo materialice en forma de animal salvaje, que generalmente es el lobo, y en esta condición vagará por el país matando a otros animales y si le es posible a personas humanas para satisfacer no sólo la sed de sangre que le atraiga, sino también la de las malignas entidades que lo impulsan. (Leadbeater 1896, pp. 26-27).

 No obstante menciona que  para el viajero astral no hay que temer de estas entidades pues ''.... son ahora sumamente raras y según pase el tiempo irá disminuyendo aún más su escaso número. En todo caso, su manifestación se contrae a las inmediaciones del cadáver del que fue su cuerpo físico, como cabe suponer de su extremada índole material.'' (Leadbeater 1896, pp. 27-28).

9- El Mago Negro y sus Discipulos- Ya hablamos de ellos en el apartado anterior. Baste decir que el mago negro,  para Leadbeater, ''desafía el natural proceso de la evolución, manteniéndose en la vida astral por medios de la más horrible índole(...) toda entidad humana que se esfuerce en prolongar su vida astral más allá de sus naturales límites ha de hacerlo a costa de la vitalidad substraída a otros seres humanos.'' (Leadbeater 1896, p.28).


Habitantes no Humanos del Mundo Astral según Leadbeater.

Leadbeater nos comparte algunas consideraciones al estudiar a los habitantes no humanos del plano astral, en esta extensa cita:

Para la consideración de los habitantes no humanos del plano astral conviene prescindir de aquellas primitivas formas de la vida universal que están evolucionando de una manera apenas comprensible para nosotros mediante la sucesiva agrupación de átomos, moléculas y células, pues si hubiésemos de comenzar por los reinos elementales, habríamos de incluir en el orden de habitantes no humanos del mundo astral un enorme número que sólo podría estudiarse someramente, so pena de dar a este libro las proporciones de una enciclopedia.
El más conveniente medio de ordenar los habitantes no humanos del mundo astral es dividirlos en cuatro clases, advirtiendo que cada una de estas clases no es una menor subdivisión, sino que abarca generalmente un reino de la naturaleza tan vasto como el vegetal o el animal. Algunas de estas clases son inferiores al hombre, otras lo igualan y también las hay que lo superan en bondad y poder. Varias de ellas pertenecen a nuestra línea de evolución; es decir, que han sido o serán hombres. Otras evolucionan según su propia y peculiar línea.
Antes de proceder al estudio de estas cuatro clases, conviene advertir que hemos prescindido de dos órdenes de entidades. No hablaremos de la ocasional manifestación de altísimos Adeptos procedentes de otros planetas de nuestro sistema solar ni de los todavía más excelsos Visitantes provenientes de lejanísimas distancias, porque estos temas no son propios de un tratado destinado a pública lectura, sin contar con que es prácticamente inconcebible aunque teóricamente posible que tan altísimas Entidades necesiten manifestarse en la bajeza del mundo astral. Si por alguna razón quisieran manifestarse en él, se elaborarían un temporáneo cuerpo de la materia del plano astral terrestre, como hemos visto en el caso de los nirmânakâyas.
Por otra parte, también prescindiremos de otras dos grandes evoluciones no humanas que actualmente comparten con la humanidad el uso del planeta terrestre, y sobre las cuales está prohibido dar referencias, porque por ahora ni las entidades de esas dos grandes evoluciones han de conocer la existencia del hombre ni tampoco el hombre ha de conocer cuáles son. Si acaso nos ponemos en inconsciente contacto con ellas ha de ser en el plano físico, pues su estancia en el astral es muy fugaz y depende de un rarísimo accidente en un acto de magia ceremonial que afortunadamente sólo saben practicar los hechiceros de elevadísima categoría. Sin embargo, dicho accidente ha ocurrido al menos una vez y puede repetirse, de modo que si no fuese por la prohibición mencionada habríamos de incluir a dichas dos evoluciones en nuestra clasificación. (Leadbeater 1896, pp. 29-30).



1-Seres Elementales-Aquí, nuestro autor se extiende mucho sobre el tema pues habla de toda clase de seres elementales, para más información se puede consultar su obra ''Los Espiritus de la Naturaleza''. Bste decir que todos los elementales pertenecen al mundo astral.


2-Cuerpos Astrales de animales-  Según el autor, los cuerpos astrales de seres animales no perrmanecen  mucho  en el mundo astral, debido a que no han logrado mucha individualización y cuando fallecen, su envoltura astral se reordena  junto con todas sus memorias logrando así una estancia muy corta en dicho plano. Pero hay casos de animales, sobre todo domésticos, que logran una individualización dentro de su grado de evolución espiritual  y eso les permite una estancia mucho mayor en el plano astral e incluso pueden llegar a encarnar en cuerpos humanos.


3-Los Espíritus de la Naturaleza- Aunque hablamos un poco de  ellos en la primera clase de los habitantes no humanos del astral, en este caso desarrolla el tema, citaré por extenso sobre esto por que me pareció un análisis muy interesante 

Algunos autores han incluido a los espíritus de la naturaleza en el número de los elementales; y en verdad que son los elementales, o quizá más propiamente los animales de otra línea de evolución. Aunque mucho más altamente desenvueltos que nuestra esencia elemental, tienen algunas características comunes con ella. Por ejemplo, también se subdividen en siete órdenes que habitan respectivamente en los mismos siete estados de materia física ya mencionados, en los que penetran las correspondientes variedades de esencia elemental. Así consideraremos los espíritus de la naturaleza más comprensibles para nosotros, que son los de la tierra, agua, aire y fuego o éter. Son definidas e inteligentes entidades astrales que residen y funcionan en cada uno de dichos ambientes.

Se preguntará que cómo es posible que un ser viviente habite en una materia tan sólida como una roca en la corteza terrestre. La respuesta está en que como los espíritus de la naturaleza están corpóreamente constituidos por materia astral, la materia de la roca no es obstáculo impediente a su movimiento ni a su visión; y por lo tanto, la materia sólida es su natural elemento y el único a que están acostumbrados y en el que se sienten en buen acomodo. Lo mismo cabe decir de los que habitan en el agua, en el aire o en el éter.

Los tratadistas medievales llamaron gnomos a los espíritus naturales de la tierra; ondinas a los del agua; sílfides a los del aire, y salamandras a los del fuego. En el lenguaje vulgar se les conoce por muchos nombres, entre ellos los de hadas, sátiros, faunos, elfos, duendes, damas blancas, nereidas, morenillos, trasgos, etc. Sus formas son muy variadas, pero más frecuentemente de configuración humana y cortos de talla. Como todos los habitantes del plano astral24, son capaces de asumir cualquier aspecto a voluntad, pero tienen definida forma peculiar o mejor diríamos una forma preferida en que aparecen cuando no les interesa asumir otra. En las condiciones ordinarias son invisibles a la percepción visual física, pero son capaces de materializarse para hacerse visibles fácilmente.

Hay multitud de razas de espíritus de la naturaleza, y los individuos de cada una de ellas difieren de los de las otras en inteligencia y disposición, análogamente a lo que sucede entre los individuos de las diferentes subrazas humanas. La mayoría de espíritus de la naturaleza evitan la relación con el hombre, cuyas costumbres y emanaciones les repugnan, y les molestan las corrientes astrales que ponen en movimiento los incesantes y desordenados apetitos humanos. Sin embargo, también hay espíritus de la naturaleza que se muestran amigos del hombre y le favorecen y benefician en cuanto está de su parte, como, por ejemplo, los morenillos escoceses y las hadas de los cuentos. Paro esta benéfica actitud es relativamente rara; y por lo general, cuando los espíritus de la naturaleza se ponen por cualquier vicisitud en contacto con el hombre, se muestran indiferentes o disgustados, o bien se deleitan en engañarle y hacerle víctima de pueriles jugarretas. Muchas leyendas, consejas y cuentos lugareños de las solitarias comarcas montesinas denotan esta traviesa característica de los espíritus de la naturaleza; y quienes hayan frecuentado las sesiones espiritistas recordarán que entre los fenómenos psíquicos se interpolan algunas payasadas inofensivas, que denotan la presencia de los espíritus de la naturaleza de inferior categoría.

Favorece sus mañas y ardides el admirable poder de hechizar a quienes ceden a su influencia, para que sólo vean y oigan lo que ellos les sugieren, exactamente lo mismo que el hipnotizado sólo recibe percibe lo que el hipnotizador le sugiere. Sin embargo, los espíritus de la naturaleza no alcanzan a dominar la voluntad humana, a no ser la de los individuos que la tengan muy flaca o de los que experimenten un terror lo bastante intenso para que temporalmente se inhiba la voluntad. No pueden ir más allá de la decepción sensorial o sea el engaño de los sentidos, en lo que son maestros, y ocasiones hay en que hechizan a una congregada multitud. Así ocurre con los más sorprendentes juegos de los faquires de la India, ejecutados por mediación y auxilio de los espíritus de la naturaleza, que fascinan a los espectadores haciéndoles ver y oír lo que no sucede en realidad.

Casi podríamos considerar los espíritus de la naturaleza como una especie de humanidad astral, a no ser porque ninguno de ellos, ni aun los de superior categoría, posee una individualidad permanentemente reencarnante. Por lo tanto, uno de los puntos en que la línea de evolución de los espíritus de la naturaleza difiere de la humana, es que han de llegar a un alto grado de inteligencia antes de que se individualicen permanentemente, pero apenas sabemos nada de las etapas por que han pasado ni de las que todavía han de pasar.

La duración de la vida de los individuos de los diversos órdenes de espíritus de la naturaleza es muy corta en algunos y mucho más larga que la del hombre en otros. Somos tan extraños a la vida de ellos, que nos es imposible comprender muchas de sus condiciones; pero, en conjunto, parece ser una gozosa e irresponsable clase de existencia, semejante a la que un grupo de niños pudiera llevar en un ambiente físico extraordinariamente favorable. Aunque aficionados a gastar bromas y jugarretas, rarísimamente se muestran maliciosos, a menos que se les provoque por una injustificada intrusión o molestia; pero en general desconfían del hombre y les enoja la presencia de un neófito en el plano astral, por lo que se le aparecen en espantable forma. Si el recién llegado no se deja amedrentar por semejantes vestigios, le dejarán tranquilo como un mal necesario, y es fácil que con el tiempo se le muestre amigo alguno de ellos. Otras órdenes de espíritus de la naturaleza son formales y no se entretienen en puerilidades como los que acabamos de describir, y a ellos pertenecen las entidades que en diversas ocasiones han sido reverenciadas como dioses locales o de los bosques. Estas entidades gustan de la lisonja que acompaña a la veneración que se les tributa y sin duda están dispuestos a recompensar la veneración con algún servicio (Leadbeater 1896, pp. 36-38).



4- Los Devas- Seres superiores para el hinduiste, angeles para el creyente católico, hijos de dios, etc.  Aquí una extensa explicación que hace Leadbeater pues los divide en Devas Astrales y Devas de alto nivel:

Se pueden considerar como un reino inmediatamente superior al humano, como el humano es inmediatamente superior al animal; pero con la importante diferencia de que mientras para el animal no hay otro camino de evolución, en cuanto se nos alcanza, que pasar por el reino humano, el hombre tiene al llegar a un alto nivel, abiertos ante sí, siete senderos, uno de los cuales es la evolución dévica.

Su comparamos este sendero con la sublime renunciación del nirmânakâya, veremos por qué en algunos tratados se dice que quienes lo eligen ceden a la “tentación de ser dioses”; pero de esta frase no se ha de inferir vituperio alguno a quienes escogen dicha línea de evolución, que no es la más corta, aunque sí muy noble, y si la desenvuelta intuición del hombre le impele a ella, seguramente que será la mejor adecuada a sus facultades. No debemos olvidar que tanto en la ascensión espiritual como en la física, no todos son capaces del esfuerzo que requiere seguir el sendero más escarpado, y hay muchos para quienes el sendero más llano es el único posible, y seríamos indignos discípulos de los grandes Instructores si consintiéramos que nuestra ignorancia emitiera el más leve pensamiento desdeñoso contra quienes no eligen el mismo sendero que nosotros.

Sin embargo, por la completa ignorancia de las dificultades del porvenir, nos es imposible en el presente estado de evolución predecir lo de qué seremos capaces cuando después de muchas vidas de pacientes esfuerzos hayamos adquirido el derecho de escoger nuestro futuro; y en verdad que aun aquellos que cedan a la “tentación de ser dioses”, tienen ante sí una carrera suficientemente gloriosa, según vamos a ver. Para evitar toda mala inteligencia, conviene advertir que la frase “llegar a ser dioses” tiene en los libros otro significado de índole maligna, aunque en este sentido no podrá ser una tentación para el hombre altamente evolucionado y por consiguiente es ajeno a nuestro estudio.

En la literatura oriental se usa frecuentemente la palabra “deva” para significar cualquier clase de entidades no humanas, por lo que por una parte incluyen a sus divinidades y por otra a los espíritus de la naturaleza y a los elementales ficticios o artificiales. Sin embargo, contraeremos el significado de devas a la magnificente evolución que estamos considerando.

Aunque relacionados con la tierra no están los devas confinados en ella, porque el conjunto de nuestra presente cadena de siete globos es para ellos como un solo globo, pues evolucionan en un superior sistema de siete cadenas. Hasta ahora se han reclutado principalmente sus huestes de otras humanidades del sistema solar, unas superiores y otras inferiores a la nuestra, pues muy pocos individuos de la terrestre han llegado al nivel en que fueron capaces de unirse a la evolución dévica; pero parece cierto que algunas de sus numerosas clases no han pasado en el camino de su evolución por ninguna humanidad comparable a la nuestra.

En la actualidad no nos es posible comprender gran cosa de lo concerniente a los devas; pero desde luego es evidente que la meta de su evolución ha de ser muy superior a nuestra meta; es decir, que mientras la finalidad de la evolución humana es elevar a quienes de ello sean capaces a cierto grado de oculto conocimiento al fin de la séptima ronda, el objeto de la evolución dévica es elevar a sus primeras filas a un nivel muchísimo más alto en igual tiempo. Y entonces, tanto para ellos como para nosotros, se abrirá un sendero más escarpado, pero también más corto, que conduzca a los esforzados a más sublimes alturas que en el caso de ellos sólo podemos conjeturar cuáles son.

En nuestro estudio del plano astral sólo necesitamos mencionar las tres inferiores categorías de los devas, que son los devas astrales, llamados en la antigua terminología kamadevas; los devas mentales inferiores o rupadevas; y los mentales superiores o arrupadevas.

Así como el cuerpo físico es el más inferior posible en el hombre, así el cuerpo astral es el más inferior posible en el kamadeva.. Está el deva astral en análoga situación a la en que se hallará la humanidad cuando llegue al globo F de la actual cadena planetaria; y aunque vive en cuerpo astral, puede desprenderse de él y visitar en cuerpo mental la esfera superior, así como el hombre puede desprenderse del cuerpo físico para actuar en cuerpo astral. Si el deva astral está bastante evolucionado no le será la actuación en cuerpo carnal más difícil que para el hombre es el uso del cuerpo mental.

De la propia suerte, el cuerpo inferior del rupadeva es el mental o sea el constituido con materia de los cuatro suplanos inferiores del plano mental, o subplanos de las formas, mientras que el cuerpo inferior del arrupadeva es el causal, constituido por materia de los tres planos superiores del plano mental27. Sin embargo, la manifestación de los devas mentales y causales en el plano astral es tan sumamente rara como la manifestación materializada de una entidad en el plano físico, por lo que basta con mencionar esas dos categorías de devas.

En cuanto a la categoría inferior, la de los devas astrales, sería muy craso error considerarlos inmensamente superiores al hombre, pues algunos proceden de una humanidad menos adelantada que la nuestra. El término medio de sus individuos aventaja de mucho a nuestro término medio, porque se ha eliminado hace tiempo de sus filas todo lo activo e intencionadamente maligno; pero los individuos difieren muchísimo en disposición, y un hombre de altas cualidades morales, de exquisita espiritualidad, inegoísta y magnánimo, puede estar más adelantado en la escala de la evolución que algunos de ellos.

Se puede llamar la atención de los devas astrales por medio de ciertas evocaciones mágicas, pero la única voluntad humana capaz de subyugar a la suya es la de una muy alta categoría de adeptos. Generalmente parece como si no se dieran cuenta de nosotros en el plano físico; pero de cuando en cuando sucede que uno de ellos advierte alguna tribulación humana que excita su compasión y presta su ayuda, así como nosotros auxiliamos a un animal que vemos angustiado. Sin embargo, comprenden que en el presente estado de la evolución cualquiera interferencia en los humanos negocios sería más perjudicial que beneficiosa.

Superiores en categoría a los devas astrales hay otras cuatro, y sobre todo el reino dévico se hallan las vastas huestes de espíritus planetarios cuya consideración estaría fuera de lugar en un estudio sobre el plano astral.

Aunque en rigor no pertenecen a ninguna de las clases de habitantes no humanos del plano astral, viene a propósito mencionar a los admirables e importantes seres llamados los cuatro Devarrajas o Devarregios. En esta denominación la palabra deva no debe tomarse en el mismo sentido que hasta ahora, porque no rigen el reino dévico, sino los cuatro “elementos” tierra, agua, aire y fuego, con sus moradores espíritus de la naturaleza y esencias elementales. Nada sabemos acerca de cómo evolucionaron los cuatro Devarregios para llegar a tan alto grado de sabiduría y poder, aunque es seguro que no pasaron por ninguna etapa correspondiente a nuestra humanidad.

También se les llama Regentes de la Tierra o Ángeles de los cuatro puntos cardinales28, y en las escrituras hinduistas se les apellida Chabur Maharajás, y se les da los propios nombres de Dhritarâshtra, Virûdaka, Virupaksha y Vâishrâvana. En las mismas escrituras se dan a las huestes de elementales sujetos a los cuatro Devas Regios los nombres de Gandharvas, Kumbhandas, Nagas y Yakshas, correspondientes al este, sur, oeste y norte, respectivamente, y cuyos simbólicos colores son: blanco, azul, rojo y amarillo de oro. En La Doctrina Secreta se les llama “globos alados” y “ruedas ígneas”; y en la profecía de Ezequiel se les describe con palabras muy semejantes29.

A ellos se refieren las simbologías religiosas, y se les ha tributado siempre profunda reverencia como protectores de la humanidad.

Son los agentes del karma del hombre durante la vida terrena y, por lo tanto, desempeñan importantísima parte en el destino humano. Las excelsas deidades kármicas del Cosmos, llamadas Lipikas en La Doctrina Secreta, pesan las acciones de cada personalidad al término de la vida astral y proporcionan el molde de un doble etéreo exactamente adecuado al karma del individuo en su próxima vida terrestre; pero como quiera que los Devarrajas gobiernan los “elementos” constituyentes del doble etéreo, disponen su proporcionalidad de modo que se cumpla exactamente la intención de los Lipikas.

También los Devarrajas vigilan constantemente la vida del individuo para contrabalancear los perpetuos cambios que en su condición introduce el hombre por su libre voluntad y por la de quienes le rodean, a fin de que no prevalezca injusticia alguna y que de un modo u otro se cumpla el karma30. Son capaces l

Las superiores categorías de espíritus de la naturaleza y huestes de elementales artificiales actúan como agentes suyos en la estupenda obra que realizan; pero todos los hilos están en sus manos y sobre ellos recae toda la responsabilidad. No se manifiestan muy a menudo en el plano astral, pero cuando se manifiestan son los más notables habitantes no humanos. A un estudiante de ocultismo no habrá necesidad de decirle que así como hay siete órdenes de espíritus de la naturaleza y siete de esencia elemental, debe de haber siete y no solamente cuatro Devarrajas; pero aparte del círculo de iniciación, poco se sabe y menos puede decirse de los tres superiores. (Leadbeater 1896, pp. 38-41)


Habitantes Artificiales del Mundo Astrales.

Se relacionan con el ser humano y son  los más numerosos pues se refieren a las creaciones del ser humano durante su estancia en el planpo astral, proyecciones mentales, egregores, y demás. Pero Leadbeater los clasifica de la siguiente manera:

1-Elementales formados inconscientemente-  Pertenece a esta clase aquellos elemtnales que están formados por deseos, anhelos pensamientos y emociones del ser humano.  Estos pueden ser positivos o negativos dependiendo de la intención para ejemplificarlo Leadbeater nos relata un caso interesante:

Un fenómeno de esta clase, pero no tan extraordinario como los descritos está adscrito a la familia de uno de nuestros amigos, y consiste en una especie de canto fúnebre que se oye como si flotara en el aire tres días antes de la muerte de un individuo de la familia. Nuestro amigo oyó por dos veces el canto fúnebre y las dos veces tuvo confirmación el presagio, y como quiera que las tradiciones de familia aseguraban que el mismo fenómeno se había ido repitiendo en el transcurso de siglos, quiso indagar por ocultos procedimientos la causa eficiente de tan extraño fenómeno.
El resultado fue tan sorprendente como interesante. Se averiguó que en el siglo XII el jefe de la familia fue a las Cruzadas como uno de los tantos valerosos caballeros, y llevó consigo para que ganara las espuelas en la sagrada causa, a su hijo menor, a quien adoraba y era un apuesto doncel que mucho prometía y cuyo éxito feliz en la vida deseaba vehementemente su padre. Pero por desgracia mataron al joven en una batalla y el padre cayó en hondo desconsuelo no sólo por la pérdida de su queridísimo hijo, sino porque había muerto en plena, descuidada y no del todo inocente juventud. Tan acerbo fue el dolor del caballero, que despojándose de sus belicosos arreos se refugió en una de las principales órdenes monásticas de aquella época, con voto de dedicar el resto de su vida a rezar por el alma de su hijo, y para que de allí en adelante ninguno de su sangre se hallase en el que a su sencilla y piadosa mentalidad le parecía terrible peligro de morir sin religiosa preparación. Día tras día durante muchos años fue derramando toda la energía de su alma en el canal de aquel intenso deseo, con la firme creencia de que produciría la anhelada finalidad.
Un estudiante de ocultismo comprenderá fácilmente cuál sería el efecto de una tan continua e intensa corriente de pensamiento y deseo definidos. El caballeresco monje creó artificialmente un elemental de intenso poder con plenitud de recursos para su particular objeto y dotó de una interna energía capaz de dar indefinida realidad a su deseo.
Un elemental es como un acumulador eléctrico sin hendidura ni raja, y si consideramos cuán intensa fue la energía acumulada en el formado por el monje y cuán de tarde en tarde había de usar algo de ella, no es extraño que aun hoy día conserve sin detrimento su vitalidad, y todavía avise a los descendientes del cruzado la proximidad de la muerte, repitiendo en sus oídos la extraña y quejumbrosa música que fue el canto funeral de un joven y valeroso soldad de hace siete siglos en Palestina. (Leadbeater, 1896, p.45).

2-Elementales formados Conscientemente- Los magos blancos y negros crean constantemente elementales  para diferentes propósitos sujetos a su voluntad tal  como nos menciona Leadbeater, pues hacen uso de el  poder de su  pensamiento, naturalmente, cuentan con la preparación y entrenamiento para ello.  Un ejemplo de una creación de un mago blanco es cuando crea Angeles para proteger a alguien. Pero también, un mago negro puede crear entidades malignas con el objetivo de dañar a un ser humano logrando que incluso se revele contra su creador:

Estos malignos elementales se emancipan a veces de la obediencia de su creador, y se convierten en demonios que vagan a la ventura, como se dijo de los elementales facticios formados inconscientemente; pero como los que ahora consideramos son mucho más inteligentes y poderosos y es más larga su vida resultan relativamente más peligrosos. Procuran a toda costa prolongar su vida, ya alimentándose vampíricamente absorbiendo la vitalidad de seres o influyendo en ellos para que les tributen ofrendas, y entre las tribus medio salvajes logran a veces que se les reconozca como dioses patronos de un poblado o de una familia.
A la más abyecta y abominable especie de esta clase de elementales pertenecen las falsas divinidades que exigen sacrificios cruentos, mientras hay otros no tan sanguinarios que se satisfacen con manjares de varias clases. En algunas comarcas de la India existen hoy día ambas especies de estos elementales y en África son relativamente más numerosos.
Por medio de la sustancia que pueden extraer de las ofrendas y más todavía de la vitalidad que absorben de sus devotos, pueden prolongar muchos años y aún siglos su existencia, y retener suficiente energía para realizar ocasionalmente fenómenos de indulgente índole para estimular la fe y el celo de sus adoradores, mostrándose esquivos y enojados si escasean o cesas los acostumbrados sacrificios. (Leadbeater, 1896, p.46).


 3- Elementales Artificiales Humanos- Para explicar  cómo  son estos elementales,  pondré un caso que narra Leadbeater acerca de una logia espiritista que intentó hacer un experimento con una persona fallecida:


El método adoptado fue escoger a una ordinaria persona después de la muerte, despertarla completamente en el plano astral, instruirla hasta cierto grado en las posibilidades y poderes del plano y confiarle después la dirección de un centro espiritista. La entidad así instruida, aleccionaba a su vez en el mismo tema a otras entidades desencarnadas que influían en los asistentes a las sesiones espiritistas y los adiestraban para actuar de médiums. De esta suerte prosperó y floreció el espiritismo. Indudablemente que algunos miembros vivientes de la logia original se manifestarían de cuando en cuando astralmente en los centros espiritistas, y aún quizá se manifiesten ahora, pero la corriente es que dejen la dirección a cargo de la instruida entidad desencarnada. El espiritismo cundió mucho más rápidamente que lo esperado, de suerte que no tardó en emanciparse, y así sólo cabe achacarles indirecta responsabilidad del cariz que fue tomando.

Desde luego que la intensificación de la vida astral de las entidades encargadas de los centros espiritistas, retardaban su natural progreso; y aunque la idea había sido de que todo lo perdido en este aspecto quedaría compensado por el buen karma creado en la obra de dar a conocer la verdad, pronto se echo de ver que no era posible valerse durante largo tiempo de un mismo guía sin perjudicarle gravemente. En algunos casos se pudo efectuar la sustitución o relevo de los guías; pero en otros casos tropezaba con dificultades el relevo de un guía por otro, y se recurrió entonces a formar la curiosa clase de entidades a que hemos llamado “humanos artificiales”.

El Ego del guía pasaba al mundo celeste y a la sombra constituida por sus principios inferiores se la vitalizaba de modo que a los asistentes a las sesiones del centro espiritista les pareciera que eran su guía predilecto. Parece que en un principio efectuaron esta operación los miembros de la logia, pero resultó enojosa e inconveniente por desperdicio de energía, y la misma objeción se hizo contra el empleo de elementales facticios, de modo que al fin decidieron que la entidad destinada a relevar al guía, lo relevase con la condición de revestirse del cuerpo astral desechado por el que se iba al mundo celeste y cuyas características personales había de simular.

Dícese que algunos miembros de la logia se opusieron a este recurso fundados en que si bien el propósito podía ser muy loable, entrañaba engaño; pero la opinión general fue, según parece, de que no había tal engaño desde el momento en que la sombra estaba constituida por los cuerpos astral y mental inferiores del guía relevado, del que conservaba sus personales características.

Esta fue la génesis de la artificial o facticia entidad humana, y se ha de entender que en muchos casos se llevó a cabo el relevo sin que los asistentes a las sesiones espiritistas sospecharan la simulación, aunque por otra parte, los investigadores de los fenómenos espiritistas observaron que al cabo de algún tiempo se advertían de súbito algunas diferencias en la manera y disposición de manifestarse el guía. Ocioso fuera decir que ninguno de los Maestros de la Gran Logia Blanca ha emprendido jamás la formación de una entidad artificial de esta clase, aunque no podrían oponerse a que la formara quien lo creyera conveniente. El punto flaco de este recurso está en que además de los miembros de la logia original muchos otros psíquicos pueden adoptarlo, y entre ellos los magos negros que ya se han aprovechado de él para falsificar las comunicaciones espiritistas. (Ledbeater, 1896. p.48) 



Conclusión Personal.

Recordemos que Leadbeater pertenecía a la Teosofía y no está exento de ciertos prejuicios o errores que su escuela representa , si bien, su exposición en el  libro ''El Plano Astral'' es brillante tanto en la forma descriptiva como detallada de los subplanos y a los dichos habitantes. Considero que hay algunos puntos cuestionables desde mi punto de vista por ejemplo:


1- El prejuicio de lo que él llama el Hombre Vulgar. Para él es alguien carente de instrucción académica-o  esto es lo que se sobreentiende por el término que usa de  cultura en dicho contexto-. Pues, como ya vimos en otro caso que cita en su libro sobre los Sueños,  Leadbeater hace una clara distinción entre las capacidades astrales  de lo que él llama hombre culto y hombre vulgar, y en mi opinión cae en el error de clasificación. 


2-Menciona mucho a los magos negros  de culturas africanas como el vudú, es indudable que el vudú como tal si es una forma de magia negra con fines destructivos, pero menciona también a los curanderos  de tribus que él denomina salvajes-no sabemos a qué otras tribus se refiere a parte de las mencionadas en su texto-. Nuevamente cae en el error de enjuiciar como ''malo'' todo lo que no se ajuste a su cultura y perspectiva.


3-El autor habla de cierta rectitud de la vida para poder llegar a ser un nirmanayakana. Pero parece que él en su vida no aplicó esa  misma rectitud que teoricamente predica en sus libros. Una gran contradicción de alguien que habla de la perfección espiritual.


4-Cuando habla de Lobos y Vampiros en el mundo astral eso en mi opinión se me hizo exagerado, pues que yo sepa de los únicos vampiros que se habla en el plano astral son de los vampiros energéticos (como larvas, cascarones astrales, sombras, entre otros que sí explica él).


Hay muchas contradicciones pero lo que quiero señalar es que a pesar de estos errores de prejuicio o de  percepción del autor. Es interesante la descripción que hace del plano astral.


Gracias por Leer


Bibliografía, Leadbeater, W. Charles. El Plano Astral. 1896. Biblioteca  www.upasika.com. Colección Teosofía 900.


https://glosarios.servidor-alicante.com/teosofia/nirmanakaya

domingo, 22 de noviembre de 2020

El Plano Astral según Charles Leadbeater

Breve Introducción.



Durante mucho tiempo me he preguntado acerca de éste maravilloso reino del Astral, el cual, según los  Teósofos,  existe tanto como nuestra realidad de tercera dimensión. Ahora, en este breve escrito quiero hacer una conceptualización de acuerdo a un autor que estoy leyendo actualmente de nombre Charles Leadbeater. Leadbeater fué un teósofo también que siguió las enseñanzas de Blavatsky y de Anne Beasent entre otros. Sé que hay varios autores que tienen su propia visió del llamado Plano Astral, también entiendo que la percepción de dicho plano depende única  y exclusivaemente de la experiencia- o experiencias- que el viajero(a) pueda tener-. Hay también Mediums y parapsicólogos con habilidades paranormales que han podido penetrar en este plano. A lo largo de toda la historia del ser humano y hasta nuestro días, existen personas que cuentan con la capacidad-muchas de ellas innata- de poder viajar a éste plano astral sin mayor dificultad o entrenamiento, pero también hay otro grupo de personas que pueden lograr perfectamente la  entrada a éste misteroso y mágico mundo.

En esta ocasión me concentraré sólo en la interpretación  que hace Leadbeater de éste Plano Astral y posterior publicaré entradas sobre el tema con base en la percepción de otros autores o de personas que han tenido experiencias de viaje astral.


¿Qué es el plano Astral de acuerdo a Charles Leadbeater?

El primer punto que ha de evidenciarse al describir el mundo astral, es su absoluta realidad. Desde luego que no empleo esta palabra en el sentido metafísico de que excepto el Ser inmanifestado todo es ilusorio por inpermanente. Empleo la palabra realidad en su acepción vulgar y corriente, para dar a entender que los objetos y habitantes del mundo astral son reales en el mismo concepto en que lo son nuestros cuerpos, nuestros muebles, nuestras casas y monumentos.( Leadbeater 1896, P.3. ).


De acuerdo a la anterior cita de Leadbeater, el mundo astral  es un mundo sutil donde coexiste con nuestro mundo físico, y es tan real como el nuestro. Todo lo que existe en el mundo astral es similar o igual a lo que existe en el mundo físico sólo que de una forma  menos densa. Según el autor, el mundo astral pertenece a una dimensión o densidad donde existen 7 en total en todo el Sistema Solar. Aunque no es visible al ojo humano común. Leadbeater menciona que al mundo astral se le suele llamar como ''mundo de la ilusión'' pero no por el hecho de que  sea ilusorio, si no por  las impresiones vagas o poco confiables que el viajero principiante puede percibir.  

Leadbeater dice que hay 2 características principales del mundo astral:

1- Los habitantes del mundo astral  pueden cambiar de forma  a voluntad por lo que pueden ''fascinar'' o  incluso confundir a los viajeros.

2-La amplitud de la visión del mundo astral  es mucho más grande que la del mundo físico.


Esto quiere decir que el Mundo astral es literalmente un mundo de posibilidades reales donde el viajero puede cambiar de forma y obtener una visión de conocimiento sobre las cosas que le rodean mucho más amplia que la que puede tener en el mundo de tercera dimensión pero el mundo astral se subdivide a su vez en varios ''subplanos'' según Leadbeater. Pasaremos a revisar ésta parte.


Los 7 subplanos del Mundo Astral.

En su libro ''El plano astral''. Leadbeater comenta que  el mundo astral se subdivide a su vez en 7 subplanos. La consciencia del ser humano puede trasladarse a cada uno de ellos de acuerdo a su evolución espiritual. El autor menciona lo siguiente respecto a éstos subplanos:

Si enumeramos los subplanos astrales comenzando por el menos denso, encontramos que se redividen en tres clases: los subplanos 1º, 2º y 3º forman la primera clase; los 4º, 5º y 6º, la segunda; y la tercera el séptimo e inferior subplano, que permanece aislado. La diferente densidad de la materia astral de los subplanos de la primera clase en comparación con la de la segunda, es como la que existe entre un líquido y un sólido de materia física, mientras que la diferencia entre la materia de los tres subplanos de la clase primera sería como la que hay entre líquidos de menor a mayor densidad; y la diferencia entre la materia de cada uno de los tres subplanos de la segunda clase, sería como la que hay entre sólidos de menor a mayor densidad, por ejemplo, corcho, avena y acero. Prescindiendo, por el momento, del séptimo subplano, diremos que los 6º, 5º y 4º tienen por trasfondo el mundo físico con todos sus conocidos accesorios. La vida en el sexto subplano es la misma que la ordinaria vida terrestre, menos el cuerpo físico y sus necesidades; pero al transferirse a los 5º y 4º subplanos es cada vez menos material y se retrae más y más del mundo terreno y de sus intereses. El escenario de estos subplanos es el mismo y mucho más que el de la tierra, porque cuando desde ellos observamos por medio de los sentidos astrales, hasta los objetos puramente físicos presentan muy diferente aspecto, y los percibe quien tiene los ojos completamente abiertos, no como de ordinario desde un solo punto de vista, sino por todos lados a la vez, según quedó dicho en la Introducción, aunque la idea es bastante confusa; y si añadimos que las partículas del interior de un sólido son tan claramente visibles como las de la superficie, comprenderemos que en tales condiciones, aun los objetos más familiares pueden parecer al principio totalmente desconocidos(...) si consideramos el asunto, resultará que la visión astral se aproxima mucho más cercanamente a la verdadera percepción, que la visión física. Por ejemplo, si en el plano astral miramos los lados de un exaedro de cristal, aparecerán iguales tal como  realmente son, mientras que en el plano físico el lado más distante aparecerá en perspectiva, más pequeño que el lado cercano, lo cual es desde luego mera ilusión óptica. Esta característica de la vista astral ha motivado que se diga de ella en muy sugerente y expresiva frase, que es la vista de la cuarta dimensión (Leadbeater 1896 pp. 7 y 8 )

Esto quiere decir en pocas palabras, que a mayor trascendencia de plano dimensional, más etérico será la matería de la que estará hecho tanto los habitantes como cualquier objeto que se encuentre en ella. Pero no sólo la materia  se transforma en algo más etérico, también sucede con el cuero astral o aurico como lo  revela leadbeater en la siguiente cita:


Cada partícula de materia física tiene su contraparte de materia astral, y esta contraparte no es un cuerpo simple, sino que generalmente es un cuerpo complejo constituido por varias clases de materia astral. Además, todo ser viviente está rodeado de una atmósfera o nimbo peculiar llamada aura, y la de los seres humanos es una fascinante rama de estudio. Se la percibe como una masa oval de neblina luminosa de muy complicada estructura, y por su forma se le suele llamar el huevo áureo. (Leadbeater 1896, p.8).


De acuerdo al autor, el ''huevo áureo'' o cuerpo etérico-astral, es la verdadera esencia del Ser Humano y no su cuerpo fisico. Y según Leadbeater, una persona con amplias capacidades de visión astral puede ver el cuerpo etérico  de cualquier persona sin la menor dificultad. En este cuerpo áurico se encuentran las emociones, sentimientos, deseos y afectos que dominan al individuo en un momento determinado. Por eso su naturaleza es cambiante. Ahora bien, no sólo está el cuerpo astral, si no también lo que el autor denomina cuerpo mental inferior y superior:


Tras el aura o cuerpo astral está el cuerpo mental o aura de la mente inferior, de materia más sutil que la astral y cuyos colores, lenta y gradualmente cambiantes durante la vida del hombre, muestran la tónica de sus pensamientos y la disposición y carácter de su personalidad. Pero todavía más delicado e infinitamente más hermoso cuando está plenamente desenvuelto, es el cuerpo causal o mental superior, el vehículo del Ego cuya vivísima luz denota el grado de adelanto en que se halla en su tránsito entre dos nacimientos. Más para ver las auras astral, mental y causal es necesario que el estudiante haya actualizado la visión en los respectivos planos.(Leadbeater, 1896, pp.8-9).


 ¿De qué planos habla Leadbeater? Pues bien, en su libro, ''El Plano astral'' comenta que los cuerpos mental y astral corresponden a los 3 primeros subplanos astrales , por eso habla de una ''actualización de visión astral'' del practicante.  Cuando una persona reencarna, entra  en un cuerpo mental llamado por el autor como ''devachánico'', y según dicho autor, este cuerpo se moldea de acuerdo a varios factores, como el karma personal, raza, subraza y carácter. Leadbeater dice que estos 4 cuerpos se interponen y se requiere mucha práctica para alcanzar a distinguirlos. Incluso dice que en un recién nacido se puede ver con más facilidad su envoltura astral  todo esto depende del ''moldeamiento'' que a juicio del autor, hacen los llamados ''señores del karma'':


...si observaremos el cuerpo astral y el doble etérico o parte etérea del físico; y si proseguimos la indagación, veremos que este doble etérico está formado por los agentes de los Señores del Karma, y es el molde a que ha de ajustarse la formación de la parte densa en el claustro materno. Pero el cuerpo astral es de formación automática del Ego al descender a la reencarnación y atravesar el plano astral. (Leadbeater, 1896, p.9).


 Otra cosa interesante que menciona, es que la visón  astral  del practicante, cuando es actualizada,  se puede visualizar cualquier cosa hasta tamaños más pequeños, él dice que es como si tuviéramos un ultramicroscopio capaz de observar hasta un átomo y partícula. Y esto hasta podría servir como instrumento a un investigador científico-como por ejemplo un físico- que se dedique al estudio de dichas partículas como demuestra en el siguiente texto que cito por extenso:


...aquí se abre un dilatado campo de estudio de absorbente interés al que podría dedicarse todo un volumen; y si un investigador científico tuviera completamente actualizada la vista astral, no sólo tendría mayores facilidades de experimentación con los fenómenos ya conocidos, sino que se ampliaría enormemente el campo de sus conocimientos con nuevos fenómenos que necesitarían toda una vida para su completa observación.(...) una de las más hermosas novedades allegadas por el uso de la vista astral sería la percepción visual de colores existentes fuera de los límites del espectro solar, entre ellos los colores o rayos infrarrojos y ultravioletas que la ciencia descubrió por otros medios. (...) Aunque, según dijimos, los ordinarios objetos del mundo físico forman el trasfondo de los subplanos inferiores del plano astral, se perciben desde este plano muchas más características, de suerte que su verdadero aspecto difiere considerablemente del que nos es familiar en el mundo físico. Así, por ejemplo, una roca vista astralmente no es ya una inerte masa de piedra. Se ve de golpe toda la masa en vez de una pequeña parte de ella; son perceptibles las vibraciones de sus partículas físicas y se advierte la contraparte astral constituida por diversos grados de materia astral, cuyas partículas también están en constante vibración. Además, se ve cómo la vida universal circula por la masa y de ella irradia formando un aura de poca variedad y corta extensión, y cómo la interpenetra siempre activa y fluctuante la esencia elemental. Desde luego que las complicaciones son más numerosas en los reinos vegetal, animal y humano. (Leadbeater 1896. p.10).


No obstante hay una dificultad, incluso para el psíquico que Leadbeater apunta muy bien-y que refleja algo que a mi juicio se manifiesta en muchos videntes o psíquicos que supuestamente poseen la habilidad de ver el plano astral con más nitidez que una persona con habilidades parapsicológicas disminuidas (en este punto incluso menciona lo que sucede cuando hay una incorporación constante de un espiritu a través de un medium):


Podrá objetarse que la mayoría de los psíquicos que ocasionalmente tienen vislumbres del plano astral, no aluden a semejantes complicaciones ni tampoco dan cuenta de ellas las entidades que se manifiestan en las sesiones espiritistas. Pero se desvanece fácilmente la objeción al considerar que son muy pocas las personas inexpertas, ya vivientes o desencarnadas, capaces de ver en el mundo astral las cosas como realmente son, pues se requiere para ello dilatada experiencia, y aun quienes tienen por completo actualizada la vista astral están a veces demasiado ofuscados y confundidos para comprender y recordar lo que perciben. Además, entre la exigua minoría de los que perciben y recuerdan pocos son los capaces de traducir el recuerdo al lenguaje de nuestro bajo mundo. Los psíquicos inexpertos nunca examinan científicamente lo que perciben en el mundo astral. Tan sólo reciben una impresión que puede ser verdadera, pero que también puede ser falsa y completamente alucinadora, sobre todo si consideramos las frecuentes tretas y ardides de juguetones habitantes del mundo astral contra los cuales la persona inhábil suele estar absolutamente indefensa.

Por otra parte, se ha de tener presente que en circunstancias ordinarias, la generalidad de los habitantes del mundo astral, tanto humanos como elementales, sólo perciben los objetos astrales, pues la materia física es para ellos tan enteramente invisible como lo es la materia astral para la mayoría de la humanidad terrena. Sólo ven la contraparte astral de los objetos físicos, y esta distinción, aunque parezca insignificante, es muy esencial para la completa comprensión del asunto.

Si una entidad astral actúa constantemente valiéndose de un médium, sus sentidos astrales pueden ir perdiendo su agudeza hasta ser insensibles a las vibraciones de la materia de su propio plano, y únicamente a las de la del físico cuyos objetos percibirá entonces como nosotros los percibimos. Únicamente el que en esta vida terrena tiene del todo actualizada la vista astral y es plenamente consciente en ambos planos físico y astral, puede percibir clara y simultáneamente los objetos en ambos planos.

Por lo tanto, la complejidad existe y únicamente cuando se percibe y con espíritu científico se analiza hay completa seguridad contra todo error. (Leadbeter 1896, pp-10-11).

 

Ahora bien, Leadbeater menciona que los 3 primeros subplanos astrales, dado a que están más ''cerca'' por así decir del mundo físico, los habitantes pueden ser percibidos por mediums o clarividentes,  y además, según el autor, dicho habitantes pierden el interes por lo físico y desarrollan sus propias creaciones mentales, es decir, sus propios escenarios pues aquellos  ''Están por lo general, profundamente  ensimismados'' y menciona algo muy interesante al respecto:


En dichos tres planos las desencarnadas entidades humanas, a que el vulgo de las gentes y los espiritistas llaman impropiamente “espíritus” constituyen con la imaginación sus temporarias casas, escuelas y ciudades de interina realidad, aunque el clarividente no las percibe tan bellas como a sus complacidos creadores les parece. Sin embargo, hay algunas de estas imaginarias creaciones de la mente, lo bastante hermosas para que quien no conozca nada mejor se recree paseando por bosques y montañas, huertos y jardines y por las orillas de apacibles lagos, de mucho mayor amenidad que cuanto se ve en el mundo físico, pues cada cual puede formarse su ambiente a medida del poder de su fantasía. En cuanto a las diferencias entre los tres subplanos superiores del plano astral serán de más fácil explicación cuando tratemos de las entidades humanas que los pueblan.(Leadbeater  1896, pp 11-12).


Esto quiere decir que para el autor, en   estos 3 primeros planos  habitan desencarnados que crean con su propia mente su realidad  de forma mucho  más nítida y rápida que en el mundo físico. Del séptimo plano menciona que  sólo se tienen vagas referencias de él por que no hay luz, si no oscuridad, veamos que menciona al respecto en la siguiente cita:


En cuanto al séptimo e ínfimo subplano del plano astral, también es su trasfondo nuestro mundo físico; pero sólo se tiene de él una falsa y parcial visión, porque todo lo bello, bueno y luminoso permanece invisible. Hace cuatro mil años describió este lugar el papiro egipcio del escriba Ani, en los términos siguientes: “¿Qué lugar es este a donde he venido? No hay agua ni aire. Es profundamente insondable; negro como la más negra noche, y los hombres vagan irremediablemente errabundos. No puede el hombre vivir aquí con sosegado corazón”. Para el infortunado ser humano que se halla en este plano astral es positiva verdad que “la tierra toda está llena de tinieblas y crueles moradas”. Pero las tinieblas surgen del interior del individuo, cuya existencia transcurre por lo mismo en una perpetua noche de horror y marginalidad. Es un verdadero infierno, aunque como todos los infiernos, creación mental del propio individuo. (Las cursivas son mías)

Muchos estudiantes consideran tarea en extremo desagradable la investigación de este subplano astral, porque su densa y grosera materialidad es indescriptiblemente repulsiva para el liberado cuerpo astral que experimenta una sensación tan penosa como si atravesara un negro y viscoso fluido, con añadidura de que también los habitantes y las influencias son sumamente ingratos. (Leadbeater 1896, p.11 las cursivas son mías).


¿Quiere Esto decir que el séptimo plano es un lugar de terror, un ''infierno''. No, en absoluto, pues recordemos que en cada plano astral uno crea con su mente toda su realidad de una forma más nítidas, si una persona llega a ese plano con emociones negativas (cosa que contradice un poco lo que dicen otros estudiosos e investigadores sobre el tema por que se supone que a mayor nivel de plano o dimensión, menor  compenetración de energía negativa), pero para Leadbeater, cada uno se crea su infierno o paraiso. Lo que sucede es que según su descripción, ese plano a diferencia de los 5 primeros, no tiene luz ni forma por eso  puede manifestarse la luz u osucridad que habita en el alma o desencarnado que llegue a ese plano (este punto es discutible desde mi punto de vista personal pero luego lo iré desarrollando). Baste decir que para Leadbeater, el séptimo plano es el último y más complicado  de manejar para el alma que llega ahí por primera vez  (o eso parece decir en su texto).

Por último, él hace mencion de lo que la New Age ha catalogado como ''registros akashicos'' pero si bien, no menciona ese término, si lo da a entender que existe en alguno de esos planos astrales como refiere la siguiente cita:


Quedaría incompleta la descripción del escenario astral si no mencionáramos los impropiamente llamados “registros en la luz astral”. Estos registros, o anales, o archivos, o recuerdos son de rigor una especie de materialización de la memoria de Dios, una vívida representación fotográfica de todo cuanto ha sucedido, pero están permanentemente impresos en un nivel muy superior al astral, y se reflejan más o menos espasmódicamente en el plano astral, de suerte que quien no tenga visión superior a la astral, sólo podrá obtener de los registros o archivos informes y datos incompletos y desconectados en vez de una narración coherente. Con todo, estas representaciones de los sucesos pasados se reproducen constantemente en el plano astral y forman una parte muy interesante del ambiente del investigador. (Leadbeater, 1896, p.12).



Conclusión Personal de ésta primera parte de la exposición de Leadbeater sobre el plano Astral.

Si bien, en este primer acercamiento al libro de Leadbeter  '' El Plano Astral'' pudimos notar su particular visión de este maravilloso reino, hay 2vcosas en las que no concuerdo que me gustaría enumerar-siempre aclarando que es sólo mi punto de vista-:

1- Leabeater habla de 7 sub planos astrales, y en los primeros 3 menciona que toda creación, aunque es  etérica, los habitantes pueden estar cómodamente con sus creaciones mentales pero al hablar del séptimo plano dice que es más oscuro y hasta desagradable de investigar para el ocultista por su misma naturaleza. Otros autores, mediums, clarividentes y personas con la capacidad de visualizar dichos planos, mencionan que a mayor nivel de plano dimensional, más luminoso y menos contaminado está de entidades parasitarias, larvas astrales y por supuesto, egregores, euflovia, y cualquier cosa negativaq ue se manifieste, además ¿no se supone que un desencarnado o alma tiene como objetivo ir traspasando de plano para su evolución? ¿cómo entonces se puede afirmar que en el séptimo y último plano- para Leadbeater- puede crearse un infierno el alma si en teoría debió de haber dejado todo mal o rastro energético-emocional negativo en planos inferiores?  Esto lo revisaremos más a detalle cuando examinemos el punto de vista de Leadbeater sobre los habitantes de cada plano del mundo astral.

2- No estoy de acuerdo en que el ser humano esté atado a los caprichos de los llamados ''Señores del Karma'' para moldear nuestro cuerpo astral, como Leadbeater menciona, pues como afirman investigadores como Corrado Malanga, David Parcerisa,  Jose Luis Camacho, Daniel Lapazano, entre otros, el ser Humano es un SER DE LUZ (con mayúscula)  y por ende es dueño o dueña de su propio destino y por ende, libre de cualquier capricho de un señor del karma. Leadbeater, al igual que muchos Teosofos, se toma muy en serio el tema del Karma como motor para reencarnación perpetua en esta dimensión. Y afirma que el ''molde'' del ser etérico de un recien nacido, viene ya ''cargado y destinado'' de antemano por la raza, subraza, karma personal y carácter de la persona  encarnada (lo cual, claro esta, nos lleva a deducir que el individuo ya viene ''marcado'' por sus vidas pasadas). ¿Y quienes provocan todo esto? Los señores del Karma. Esto nuevamente viene a contradecir la idea de que el ser humano viene para evolucionar, pues  considero absurdo entrar en la rueda del samsara para ir creciendo espiritualmente. Definitivamente para mi, en base en mis lecturas e investigaciones propias del tema, es absurdo pensar que Dios o la chispa divina haya creado tan bastas dimensiones y sistemas solares en todo el vasto universo para que el Ser Humano quede anclado en un ciclo interminable de reencarnaciones sólo en el planeta Tierra 3d.  Hay algunos autores que hasta hablan de la ''trampa de la reencarnación'' y que no es más que el instrumento de un Demiurgo y Arcontes para poder quedarnos ''pegados'' en esta realidad por siempre. mediante su ''cosecha de almas''.  Se objetará que esto de la Ley del Karma obedece más bien a otra ley cósmica de ''Acción y reacción'', sin embargo, no tiene mucho  sentido desde un punto de vista práctico a menos que esta ley sólo funcione efectivamente para los portales orgánicos o psicópatas que no tienen alma.


De momento estas  2 objeciones tengo. Pero dejo a la persona que lea esto que saque sus propias conclusiones leyendo el libro de Leadbeater.


Gracias por leer.


Bibliografia citada:


Leadbeater, C.W. El Plano Astral. 1896. Biblioteca Upsika Colección Teosofía 900. (Descargable en Internet).



 

 

martes, 4 de agosto de 2020

Los Arcontes

Ahora vamos a tocar un tema interesante en esta publicación. Seguramente  muchos han escuchado la palabra Arconte-sobre todo en el sentido espiritual- y que se está volviendo algo recurrente en muchos Youtubers dedicado al misterio, videntes, médiums e hipnólogos pero realmente ¿qué significa? En este breve artículo presentaré algunas definiciones desde una perspectiva espiritual.

 

Definición de la palabra Arconte según John Lash.

John Lash fue el primer  mitólogo en investigar sobre éste tipo de entidades de manera sistemática-aunque ya aparecía el  término en la Gnosis. El significado de  Arconte, comenzando con la etimología ,vemos que viene de archaí que significa origen o antes de tiempo. Al  inicio, se utilizaba dicho término, desde la cultura mediterránea, para referirse a  los Gobernantes de cualquier institución-llámese política o política-. No obstante en la Gnosis-doctrina milenaria cuyo principal objetivo es lograr el conocimiento esotérico-. Se le denomina ‘’Arconte’’ a las Autoridades. Pero veamos más a detalle ésta definición ya que, de acuerdo a Lash, hay  3 significados de éste término:

 

·         Sentido Cosmológico:

En la cosmología gnósticaArcontes son una especie de seres inorgánicos que emergieron en el Sistema Solar antes de la formación de la tierra. Ellos son cyborgs habitando el sistema planetario (exclusivo de la Tierra, Sol y Luna), el cual es descrito como el mundo virtual (stereoma), ellos construyen por imitación las formas geométricas emanadas del Pleroma, el reino de los Generadores, los Dioses Cósmicos.

Se dice que los Arcontes sienten intensa envidia hacia la humanidad, porque nosotros poseemos la intencionalidad de la cual ellos carecen.

El Mito de Gaia describe cómo los Arcontes fueron producidos por impacto fractal en los densos campos de formación elemental (dema) de los brazos galácticos, cuando el Eón Sophia se arrojó unilateralmente desde el núcleo galáctico’’

 

 

 

·         Sentido Psicológico:

              En éste aspecto para Lash, Los Arcontes son definidos como:

(…)fuerza alienígena que invade subliminalmente a la mente humana y desvía nuestra inteligencia lejos de sus aplicaciones apropiadas y sanas. No son los que nos hacen actuar inhumanamente, ya que todos nosotros tenemos el potencial de ir en contra de nuestra humanidad innata, violando la verdad en nuestros corazones, pero nos hacen sacar comportamiento inhumano hacia extraños y violentos extremos(…) En la exageración de nuestras tendencias insanas e inhumanas, y en una extrema y no corregida desviación de nuestra inteligencia innata, los gnósticos vieron la firma de una especie alienígena que cosquillea en las peores fallas humanas.

 

 

·         Sentido Sociológico:

 En la visión gnóstica de la sociedad humana, los Arcontes son fuerzas alienígenas que actúan a través de sistemas autoritarios, incluyendo sistemas de creencia, de forma que causan que los seres humanos se vuelvan en contra de su potencial innato y violen la simbiosis de la naturaleza(…) Ellos son agentes de error más bien que malvados – pero error humano, cuando se va sin corregir y corre más allá de la escala de corrección, se vuelve hacia la maldad y trabaja en contra del plan de vida universal. Los gnósticos enseñaron que los Arcontes explotan nuestra tendencia de dejar que nuestros errores se vayan sin corregir.

 

 

 

Así vemos que, a través de éstas 3 esferas, los Arcontes-demonios operan tanto en el poder político, religioso, de entretenimiento como en la misma mente de las personas con tendencias a cierto tipo de vicios-como sexo, drogas, alcohol y prácticamente cualquier vicio autodestructivo. Por ese motivo, y de acuerdo a Lash y a los Gnósticos, éstos entes se pueden filtrar en todo momento  a través de todas esas bajas pasiones que tiene el ser humano.  Pero se pueden combatir con emociones positivas y teniendo plena autoridad sobre uno mismo. Según el Director de Cine, Jay Wayner que habla sobre este tema de manera detallada, los Arcontes tienen ciertas características, reproduzco parte de una entrevista de 2010:

(…Todo lo que hacen es falso, no es real y no tiene historia, ni veracidad. Siempre es un modus vivendi parasítico de los demás. Cualquier persona que esté siguiendo a este dios loco, desquiciado, Jehová, será conducido con certeza a su muerte. Si usted piensa que hay una recompensa para usted por servir a los Arcontes, le aseguro que no la hay. Como odian valentía, enfréntese a ellos. Ellos tratarán de destruirlo, de despedazarlo y harán todo lo que puedan, pero nada los hace temblar más de miedo que alguien los desafíe y se les enfrente, y ellos siempre sobre-reaccionan a ello porque son cobardes y están ellos mismos aterrados. Ellos no creen en una vida más allá de la muerte y puede que no haya una vida más allá para los Arcontes, pero sí creo que la hay para los seres humanos y que los humanos son un principio divino. Esto es también lo que dicen los gnósticos y que fuimos dotados de inteligencia y razonamiento y esto es lo enoja tanto a los Arcontes y los tiene tan celosos de nosotros porque tenemos esta innata inteligencia creativa, que casi puede resolver cualquier problema.

 

Esto quiere decir que la única forma de alejarlos, según éste Director, es con el Amor incondicional, con emociones positivas, recordemos que cualquier emoción es energía y que esta puede irse hacia lo negativo o positivo de acuerdo a nuestra capacidad de canalización sobre éstas. Daniel Lapazano dice que éstos seres utilizan a los llamados portales orgánicos o humanos sin alma como recipientes para lograr sus fines, incluso, algunos pueden encarnar en altas esferas (políticos o gente de la llamada elite).  Afirma que ellos son los encargados de meter trampas a los desencarnados que van hacia el famoso Tunel de Luz-descrito por muchas personas que han vivido una ECM[i]) de acuerdo  a lo que han investigado autores como Raymond Moody o Kenneth Ring. Pero de acuerdo a Lapazano esas dichosas experiencias no revelan gran cosa de lo que es el ‘’otro mundo’’ o más allá y aunque él relaciona a los Arcontes con las entidades alienígenas malignas-grises, draconianos, felinos, reptilianos, etc-, comenta algo sumamente interesante sobre éste tema:

 

                  (…) las Ecm, como había dicho, no nos daban suficiente información sobre lo que les ocurría a los desencarnados una vez que estaban en el otro lado. La única información que teníamos era que ese lugar era hermoso y que algunos, no sabíamos por qué, regresaban de nuevo a la Tierra (no me refiero a la gente que era devuelta, sino a las que más tarde reencarnaban en otro cuerpo…). Los ‘’Seres de Luz’’ que nos esperaban allí no nos daban ninguna información sobre ese mundo y nuestros familiares-si es que lo eran- tampoco lo hacían: todo se reducía a un escueto ‘’no es tu tiempo’’, ‘’tienes que regresar’’ o ‘’tienes un trabajo que hacer’’ y listo(…) Pero con la hipnosis de los abducidos y la casuística ‘’extraterrestre’’, coincidente con las historias de las civilizaciones antiguas, este misterio se empieza a revelar… Lo que descubrimos en el ‘’más allá’’ es algo más simple de lo que pensábamos. El más allá no es otra cosa que una dimensión como cualquier otra, tan real y tangible como la nuestra, aunque más sutil. Por lo tanto estas entidades que se le aparecen a los desencarnados en las ECM no son otros que las mismas entidades que vienen a la Tierra en platillos volantes… ¡Son los antiguos dioses! Incluso en las apariciones de la Virgen estos ‘’platillistas’’ están esperando. (pp. 110-112[ii]).

 

 Otras Opiniones.

¿Significa entonces que los Arcontes están a cargo tanto del mundo espiritual como del mundo material? Tal parece que de acuerdo a lo que plantean éstos autores, hay un rotundo SI en ésta cuestión, según  David Icke, otro investigador que se ha dedicado  de lleno a relacionar el tema de éstos seres Arcónticos-que el define como  seres Interdimensionales- afirma en su libro  Hijos de la Matrix, que estas entidades-sobre todo los que toman forma de reptilianos, pues éstos seres son  metamórficos, es decir pueden tomar cualquier apariencia que deseen pero no sólo eso, citando a otro investigador, David Jacobs en el libro  ya citado dice lo siguiente acerca de éstos seres:

 

El doctor David Jacobs, un profesor de Historia de la Universidad de Temple en Estados Unidos, realizó un amplio y detallado estudio con informes de abducciones y publicó sus conclusiones en un libro llamado The Threat: The Secret Agenda (Simon and Schuster, Nueva York, 1988). Dice que el «plan extraterrestre» incluye el cultivo de híbridos que

contengan material genético humano y extraterrestre, y la sustitución de la sociedad humana por estos híbridos que están bajo su control. Ésta es la verdadera razón que explica todas las abducciones en las que recogen esperma masculino o fecundan a las mujeres, según el doctor Jacobs. Dice que la primera etapa es hibridar el material genético humano con el

«extraterrestre». Luego, este material genético se fusiona con otro cigoto humano, y este híbrido de la segunda etapa se cruza nuevamente con otro cigoto humano. El resultado de esto sería un ser con una apariencia casi humana, y cuando se cruza con otro cigoto, el sujeto resultante podría caminar por la calle sin llamar la atención. Podía describir aquí la manera en que la primera creación de los anunnaki, que algunas personas llaman «Adán», evolucionó a las formas humanas que vemos actualmente. El doctor Jacobs cree que estos híbridos de la última etapa son lo que los abducidos llaman «nórdicos», aunque no todos son rubios y de ojos azules. Creo que es necesario señalar la diferencia entre los «nórdicos» extraterrestres que vinieron a la Tierra y engendraron sus propios linajes, y los híbridos tipo nórdicos y otros que yo llamo arios. El doctor Jacobs sostiene que estos «superhíbridos» conservan muchas de sus habilidades «extraterrestres». (p. 354[iii]).

 

 

Esto quiere decir que hay razas híbridas dentro de toda esta amalgama de seres, otros como Daniel Lozano, piensan que los reptilianos, nórdicos, grises, y las razas híbridas, en realidad son controlados por otros seres llamados ‘’Lux’’[iv] que para Lapazano son los verdaderos Arcontes, pues se dedican a devorar energías  de los seres vivos  y pueden pulverizar a estas razas Inter dimensionales con la luz que obtienen de las almas humanas, al respecto dice lo siguiente:

 

Todo indica  que éstos parásitos son los que controlan a los  famosos reptilianos. Y si controlan a los ‘’dioses reptiles’’ son entonces los verdaderos Arcontes. Dada la gran cantidad de luz que le han robado a las ALMAS, pueden quemar a cualquier reptil con sólo acercarse a él. Es por eso que los reptilianos les respetan y temen… Eso me lleva a pensar que estos falsos falsos Seres de Luz o Arcontes son los auténticos creadores de la Matrix material 3D/4D (4D es el plano astral luminoso donde van las ALMAS cuando cruzan el Tunel). (p.397 las negritas son en el original).

 

 

 

Algo sumamente inquietante pero no nos olvidemos que está en nosotros el poder combatirlos. Pues como dice Don Juan  a Carlos Castaneda en El Lado Activo del Infinito[v], a través de la disciplina se pueden alejar esos seres de nuestra energía.

 

Gracias por leer.

 

 

Fuentes consultadas:

 

David Icke- Hijos de la Matrix. (2000) Ed-Titibilus-Lectulandia.

Daniel Lapazano- La Trampa de la Reencarnación. Viajeros en el tiempo (2015). Luna Nueva.

https://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/alien_archons06.htm

https://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/alien_archons44.htm

https://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/alien_archons13.htm

 

Notas

[i] Ecm significa Experiencias Cercana a la Muerte. Raymond Moody es el primer investigador que  se interesó por los relatos de pacientes que habían regresado de la muerte.

 

[ii] Las cursivas son del texto de Lapazano.

 

[iii] Esta Cita del libro ‘’Hijos de la Matrix’’ de David Icke me hace pensar en los trabajos de Corrado Malanga, Eduardo Colleto entre otros hipnologos. Pues en sus sesiones han descubierto que dichas entidades efectivamente pueden abducir a mujeres y hombres o incluso tener relaciones sexuales con ellos-lo que recuerda al mito de los íncubos y súcubos-.

[iv] Los llamados Lux, según las investigaciones de Lapazano que realiza en el libro ‘’La trampa de la Reencarnación’’. Dice que son seres luminosos que generalmente se presentan a los fallecidos cuando tienen que atravesar el famoso Tunel de Luz. Se presentan como ‘’falsos seres de luz’’ dando órdenes a los desencarnados, un poco extraño si se supone que al desencarnar todos vamos a evolucionar al plano que se ajuste a nuestro nivel vibratorio. Pero también se dedican a absorber las almas de la gente encarnada en la Tierra, y son, según Lapazano, los líderes de las flotas extraterrestres.

[v] Libro que recomiendo muchísimo pues en él también se habla de los Arcontes pero con el nombre de Voladores.